Tres capas de galletitas de vainilla embebidas y una crema de coco muy fácil de preparar forman este postre fresco y rendidor. Se arma directamente en el molde y solo necesita dos horas de heladera.
Las galletitas se acomodan una al lado de la otra, se cubren con una crema suave de coco y el procedimiento vuelve a empezar. Sin horno ni preparaciones complicadas, este postre se construye en capas y queda listo para llevar a la heladera en pocos minutos.
La clave está en embeber brevemente las galletitas para que se integren con el relleno sin perder completamente su estructura. Después, el frío hace el resto: compacta las capas y permite cortar porciones fácilmente.
Ingredientes
- 300 gramos de galletitas de vainilla
- 400 gramos de queso crema
- 200 mililitros de crema de leche
- 400 mililitros de leche de coco
- 100 gramos de azúcar
- 80 gramos de coco rallado
- 10 gramos de gelatina sin sabor
- 50 mililitros de agua
Preparación paso a paso
- Batí el queso crema con el azúcar hasta obtener una preparación lisa y pareja.
- Agregá 200 mililitros de leche de coco y el coco rallado. Mezclá hasta integrar.
- En otro recipiente, batí la crema de leche hasta que tome cuerpo. Incorporala suavemente a la mezcla de coco.
- Hidratá la gelatina sin sabor con los 50 mililitros de agua y disolvela siguiendo las instrucciones del envase.
- Agregá unas cucharadas de la crema de coco a la gelatina disuelta y mezclá. Después, incorporá esta preparación al resto del relleno.
- Volcá los 200 mililitros restantes de leche de coco en un recipiente. Pasá brevemente las galletitas por el líquido, sin dejarlas demasiado tiempo para evitar que se desarmen.
- Cubrí la base de un molde desmontable de 22 centímetros con una primera capa de galletitas embebidas.
- Distribuí una parte de la crema de coco sobre las galletitas y emparejá la superficie.
- Repetí el procedimiento hasta formar tres capas de galletitas, intercaladas con la crema de coco. Terminá con una capa de crema.
- Llevá el postre a la heladera durante un mínimo de dos horas. Cuando esté firme, desmoldalo y servilo frío.

