Las etiquetas pueden condicionar cómo percibimos una fragancia. Por qué conviene elegir un perfume por su aroma y no solamente por su categoría.
A veces alcanza con oler un perfume para decir: “Es de hombre” o “Es de mujer”. La respuesta aparece casi automáticamente, como si esa información estuviera escrita en el aroma.
Pero ¿qué reconocemos realmente? ¿Una característica propia de la fragancia o una asociación que aprendimos a lo largo de nuestra vida? La pregunta permite revisar una clasificación tan habitual que pocas veces nos detenemos a pensar qué hay detrás.
Lo femenino y lo masculino también cambian en perfumería
Solemos hablar de lo femenino y lo masculino como si fueran categorías estables. En perfumería, sin embargo, esas fronteras pueden resultar mucho más flexibles de lo que sugiere la etiqueta de un frasco.
El perfumista Francis Kurkdjian lo explica en una entrevista: las ideas de masculinidad y feminidad son convenciones que evolucionan junto con la sociedad. Aquello que hoy interpretamos como masculino puede no haber sido considerado de la misma manera algunas décadas atrás.
Como ejemplo, señala que notas frutales como la piña, la pera o la manzana fueron ganando presencia en los perfumes masculinos a lo largo de su carrera, aunque inicialmente tenían menor aceptación dentro de ese segmento.
El gusto cambia y la perfumería acompaña esas transformaciones.
Qué decimos cuando una fragancia “huele a hombre” o “a mujer”
Cuando afirmamos que un perfume tiene aroma masculino o femenino, también estamos contando algo sobre nuestra manera de interpretarlo.
Podemos asociarlo con una persona, una época, un recuerdo o una determinada imagen de cómo debería oler alguien. Esa percepción existe y merece ser reconocida, pero no tiene por qué convertirse en una regla sobre quién puede usar esa fragancia.
Una composición con flores no pertenece necesariamente a las mujeres, de la misma manera que las maderas, el cuero o las notas intensas no son exclusivas de los hombres. Las asociaciones pueden orientar nuestra lectura, pero no determinan quién puede disfrutar de un perfume.
Las etiquetas pueden modificar lo que percibimos
El olfato no trabaja aislado de la información que recibimos. Un estudio publicado en 2021 investigó qué sucedía al presentar aromas sin una asociación de género marcada bajo etiquetas femeninas o masculinas.
Quienes recibieron la etiqueta femenina percibieron el aroma como más femenino que quienes lo conocieron con una etiqueta masculina. La fórmula era la misma, pero las palabras que la acompañaban modificaban algunas de las cualidades que los participantes le atribuían.
Esto no significa que toda nuestra percepción dependa del marketing. Sí muestra que el nombre, el envase, la descripción y la categoría de una fragancia pueden predisponernos a interpretarla de determinada manera antes de probarla con libertad.
Cómo elegir un perfume más allá de su categoría
La perfumería que se presenta sin género invita a explorar los aromas con mayor libertad. Pero tampoco toda la perfumería de nicho abandonó las clasificaciones tradicionales: existen casas que combinan propuestas compartidas con otras dirigidas específicamente a mujeres o a hombres. Maison Francis Kurkdjian es un ejemplo de esa convivencia.
De todos modos, esa libertad de elección puede extenderse a cualquier perfume. Una fragancia comercializada como masculina puede encantarle a una mujer, mientras que una presentada como femenina puede representar perfectamente a un hombre.
Para descubrirlo, podés hacer un ejercicio sencillo: probar la fragancia antes de mirar a quién está dirigida. Percibir si disfrutás su frescura, dulzura, intensidad, flores, frutas o maderas. Después, llevarla sobre la piel y darle tiempo para conocer cómo evoluciona.
No hace falta dejar de considerar que determinados perfumes nos resultan femeninos o masculinos. Podemos reconocer esas asociaciones y, al mismo tiempo, permitirnos explorar más allá de ellas.
La etiqueta puede orientar una búsqueda, pero no debería limitar la elección. Un perfume también es una forma íntima de expresión: importa cómo te acompaña, qué despierta en vos y cuánto te reconocés en su aroma.
Sole Nardo es Médica y Creadora de contenido especializada en perfumería y comunicación olfativa (@solenardoscents)


