Dos fotografías separadas por once años cuentan una misma historia. Phiang Vilas recordó en sus redes sociales las dos veces que se casó con Guillermo Vilas y resumió ese recorrido con una frase breve: “2005, primera boda, y 2016, segunda boda”.
Las imágenes muestran distintas etapas de una relación que lleva más de dos décadas. También recuperan la figura de Phiang como la compañera que construyó una familia junto al astro argentino y que permanece a su lado durante el delicado momento de salud que él atraviesa, siempre protegido por la intimidad de su entorno.

Las dos bodas de Guillermo Vilas y Phiang
Guillermo y Phiang se conocieron en 2000, durante un viaje del ex tenista a Tailandia. Él mismo contó alguna vez que ella no sabía quién era cuando se cruzaron por primera vez en un centro comercial de Bangkok.
La primera boda llegó el 16 de mayo de 2005, cuando sellaron su unión en la representación diplomática de Tailandia en Buenos Aires. Once años después decidieron volver a elegirse: en mayo de 2016 pasaron por el Registro Civil y celebraron una ceremonia religiosa íntima en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, en el barrio porteño de Belgrano.
En aquella oportunidad, sus tres hijas participaron como damas de honor. “Tuve muchísima suerte en conocerla”, expresó Vilas, visiblemente emocionado, tras la ceremonia.
La familia que construyeron juntos
A lo largo de estos años, la pareja formó una familia integrada por sus cuatro hijos: Andanin, Lalindao, Intila y Guillermo Jr. Desde hace tiempo están radicados en Mónaco, donde desarrollan una vida alejada de la exposición pública.
Phiang suele compartir algunos momentos familiares en sus redes sociales: cumpleaños, recuerdos, imágenes de sus hijos y escenas vinculadas con el tenis, el deporte que marcó la vida de Guillermo y que también ocupa un lugar importante en la nueva generación.
Sus publicaciones se convirtieron, además, en una ventana muy cuidada hacia el presente de Vilas. Cada imagen provoca una respuesta especial entre sus admiradores, que conservan intacto el cariño por quien transformó para siempre la historia del tenis argentino.

Phiang, la compañera que protege a Guillermo Vilas
En los últimos años, Guillermo se mantuvo apartado de la vida pública debido a sus dificultades de salud. La familia eligió preservar los detalles de esta etapa y no difundió un parte médico con un diagnóstico preciso.
Dentro de ese círculo protector, Phiang aparece como su compañera cotidiana y uno de sus mayores sostenes. Junto con sus hijos, acompaña al ex tenista desde la intimidad y resguarda su presente frente a la exposición.
Por eso, las imágenes de aquellas dos bodas trascienden el recuerdo de las ceremonias. Hablan de una elección que se sostuvo con los años y que hoy encuentra otra forma de expresarse: estar, cuidar y preservar al otro en los momentos más difíciles.

Un recuerdo que adquiere otro significado
“2005, primera boda, y 2016, segunda boda”, escribió Phiang junto a las fotografías. No necesitó agregar demasiado más.
En esas dos postales quedó condensada una historia que comenzó lejos de las canchas y continuó con una familia, cuatro hijos y una vida construida entre distintos lugares del mundo. Más de veinte años después, su publicación vuelve a poner en primer plano el vínculo que los une y la compañía silenciosa que define su presente.

