Cuando se trata de elegancia, Charlène de Mónaco siempre demuestra que menos es más. En una de sus últimas apariciones volvió a apostar por un clásico infalible: el rodete bajo pulido, un peinado sofisticado, práctico y tan versátil que funciona tanto para una reunión de trabajo como para un evento de noche.
La clave de este look está en su simpleza. Con raya al medio o de costado, el cabello se recoge en la nuca en un rodete prolijo que deja el rostro despejado y aporta un efecto elegante al instante. Además, es ideal para esos días en los que el pelo no acompaña o no hay tiempo para un peinado elaborado.

Cómo hacer el rodete bajo de Charlène de Mónaco paso a paso
Lo mejor de este peinado es que no necesitás grandes habilidades ni herramientas profesionales. Con unos pocos elementos podés conseguir un acabado impecable.
Paso 1: Marcá la raya
Elegí cómo querés llevar el peinado. Si buscás un estilo más clásico y sofisticado, hacé una raya al medio. Si preferís suavizar las facciones o darle un aire más relajado, optá por una raya de costado.
Paso 2: Alisá el pelo
Cepillá bien el pelo para eliminar nudos y conseguir un acabado limpio. Si tenés frizz, aplicá unas gotas de sérum o crema para peinar para controlar los pelitos rebeldes.

Paso 3: Hacé una coleta baja
Recogé todo el cabello en la nuca y sujetalo con una gomita. No hace falta ajustarla demasiado; simplemente asegurate de que quede prolija.
Paso 4: Formá el rodete
Retorcé la coleta sobre sí misma y enrollala alrededor de la base hasta formar un rodete bajo. Sujetalo con horquillas distribuidas de manera uniforme para que quede firme.
Paso 5: El toque final

Aplicá un poco de spray fijador o una cera en barra para mantener el acabado pulido durante todo el día. Si querés un resultado más natural, podés dejar apenas algunos mechones finos alrededor del rostro.
¿Por qué este peinado estiliza tanto?
El rodete bajo tiene un efecto visual que alarga el cuello, resalta los pómulos y aporta una imagen refinada sin esfuerzo. Además, combina con todo tipo de prendas: desde un blazer, como el que lució Charlene de Mónaco, hasta vestidos, camisas o looks de oficina.

Es uno de esos peinados atemporales que nunca pasan de moda y que solucionan cualquier ocasión en apenas unos minutos.
Fotos: Fotonoticias.


