María Belén Ludueña se sumó este sábado a la tradicional peregrinación a la Basílica de Luján y vivió la jornada de una manera muy especial. Para la periodista, esposa de Jorge Macri, fue la primera vez que realizó este recorrido, y decidió hacerlo movida por un profundo sentimiento de agradecimiento, especialmente por un motivo muy importante: su hijo Vito.
Durante la caminata, Ludueña fue compartiendo imágenes y videos en sus historias de Instagram. Se la vio sonriente, feliz y acompañada por un grupo de personas que realizó junto a ella el trayecto hasta Luján.

En una de esas publicaciones, explicó qué significaba para ella emprender el camino por primera vez. “Tiene mucho por agradecer, sobre todo por una persona muy especial, Vito”, contó mientras avanzaba hacia la Basílica.
El mensaje que María Belén Ludueña le dejó a la Virgen
Una vez que llegó a la Basílica de Luján, la emoción fue todavía mayor. Ludueña compartió varias fotografías tomadas en el interior de la iglesia, donde se la puede ver muy conmovida, rezando y con lágrimas en los ojos.

Entre las imágenes que publicó, mostró además un papel que había preparado especialmente para dejarle a la Virgen. Allí escribió un mensaje íntimo que resume el motivo central de su peregrinación:
“Gracias virgencita por el regalo más grande. Gracias por Vito!!! Te amo”.
La periodista también hizo referencia a ese agradecimiento en el texto que acompañó su publicación: “Gracias por Vito 🙌🏻🕊️ Te amo virgencita”.

La peregrinación adquirió así un significado especial para Ludueña, que atraviesa desde hace algunos meses una nueva etapa de su vida desde que se convirtió en mamá. En medio de la caminata y ya frente a la Virgen, eligió poner en palabras ese agradecimiento por el hijo que considera su gran regalo.

Las imágenes de su llegada reflejaron la intensidad de ese momento: lejos del tono distendido que había mostrado durante el recorrido, Ludueña apareció dentro de la Basílica profundamente emocionada, conmovida por haber cumplido con una experiencia que realizó por primera vez y que decidió dedicar, especialmente, a Vito.
Su mensaje fue breve, pero contundente: agradecimiento, emoción y una promesa cumplida en uno de los lugares de fe más importantes para miles de argentinos.

