¿Cómo evitar el síndrome del trabajador quemado en cuarentena?

No sos la única… Diversos estudios indican que es una situación que afecta más a las mujeres. De qué se trata y algunos consejos de una experta en recursos humanos para enfrentarlo.

Según diversos estudios el síndrome del trabajador quemado en cuarentena es una situación que afecta más a las mujeres que a los hombres.

Lo que se conoce como el “burnout” o “estar quemado” es mucho más preocupante que lo que parece, especialmente en cuarentena, el período actual y que se extiende en el que los problemas se agudizan.

El burnout o síndrome del trabajador quemado en tiempos de cuarentena

El home office, trabajar en soledad, con empresas y jefes “a distancia” y la adaptación al trabajo remoto promueven el burnout.

Además, chicos encerrados en la casa, tareas escolares y tareas domésticas se suman al problema. Y sobran los motivos: el uso del tapabocas y el miedo a contraer la enfermedad, por solo nombrar algunos factores, se transforman en un cóctel ideal para el “burnout”.

Si durante las últimas semanas tus niveles de estrés y ansiedad se han disparado, quedate tranquila, no sos la única.

El COVID-19 ha tomado las riendas del mundo tal como lo conocíamos y nos ha desestabilizado un poco a todas.

Qué es el burnout o síndrome del trabajador quemado

En ese marco, el síndrome del trabajador quemado hace referencia a todos aquellos empleados que experimentan situaciones de estrés continuo en el ambiente laboral y que ahora también se podría extender al hogar.

Ello les genera una gran desmotivación por el trabajo y los incapacita tanto laboral como socialmente.

“En este período tan especial nos enfrentamos a grandes desafíos. Tenemos que intentar comprender que algunos pueden ser solucionados y otros no -explicó a Para Ti Alexandra Manera, Directora de Recursos Humanos del Grupo Adecco Argentina & Uruguay– En estos escenarios, es importante desestimar las cosas que no podemos cambiar y centrarnos en aquellas que sí podemos modificar”.

Es más que la respuesta del ser humano frente a un estrés laboral crónico. Esta enfermedad no se limita al estrés en sí. La persona que se ve afectada por el síndrome pierde la capacidad de hacer frente a esta tensión laboral.

Por ello, se siente siempre cansado, desmotivado y su productividad se elimina casi por completo.

Diversos estudios confirman que este fenómeno afecta más a las mujeres que a los hombres. También son más susceptibles a padecerlo personas sin pareja o con poco apoyo familiar.

Los estudios afirman que el burnout se da en mayor medida en mujeres. Esto puede ser debido a tres factores: a que ocupan puestos con bajo nivel de autoridad y poder de decisión, a dificultades para equilibrar el trabajo y la vida familiar, y/o a una invasión del trabajo durante el tiempo dedicado a familia y amistades.

Además, suele aparecer en los primeros años del desarrollo profesional de los trabajadores. Por ello, las estadísticas revelan que el porcentaje de empleados jóvenes con síndrome del trabajador quemado es mucho más elevado que en los mayores de 35 años.

Síntomas básicos para reconocer el burnout

•Agotamiento intenso, con una sensación enorme de falta de energía.

•Desapego por el trabajo y todo lo relacionado con el mismo. Esto puede acarrear problemas de comportamiento e insensibilidad.

•Baja o nula autoeficacia y sensación de ausencia de realización personal.

Todo esto se asocia, frecuentemente, con ansiedad, hostilidad, ira, depresión o tristeza. Además, se produce una alteración del comportamiento, abriendo paso a hábitos tóxicos.

Aunque no podemos eliminar la incertidumbre o la ansiedad, todos podemos tomar medidas para controlarlas mejor.

Consejos para combatir el burnout  (o cómo hacer algo para no estar tan “quemadas”)

El Síndrome del Burnout o del trabajador quemado tiene como consecuencias un bajo nivel de productividad y la desconcentración, además de efectos en nuestra salud.

Por ello, es fundamental tener la capacidad de identificar las causas que lo provocan e intentar solucionarlo.

A continuación, una serie de tips para intentar prevenirlo y/o combatirlo:

Marcar metas realistas: en muchas ocasiones, el estrés proviene de querer hacer varias cosas a la vez y no lograr hacer ninguna con éxito. Es importante aceptar el trabajo que uno es capaz de hacer y ponerse objetivos razonables. Para ello, puede ser de ayuda crear una lista de las tareas pendientes por orden de importancia.

Puede interesarte

Tener hábitos saludables: en momentos donde el estés invade la rutina, tendemos a querer realizar las cosas más rápido. Es importante no acudir a la comida rápida; una alimentación sana y saludable, y el ejercicio físico pueden ayudar a disminuir la tensión.

Relajarse y tomar un descanso: las técnicas de relajación pueden ayudar a disminuir el estrés. Algo tan simple como centrarse durante unos minutos en respirar profundo, dar un paseo o disfrutar del tiempo de almuerzo sin pensar en el trabajo pueden marcar una diferencia significativa.

Tomar breves descansos no hará que la carga laboral desaparezca, pero seguro que después de unos minutos de “desconexión” la afrontarás de otra manera.

Conocer qué se espera de uno: otro método efectivo es conversar sobre qué espera tu jefe de tu trabajo, o también proponerle cambios en tus tareas, en las formas de trabajo o ideas para mejorar el ambiente laboral.

Además, pedirle a tu jefe el orden de prioridades será beneficioso para organizar mucho mejor tus tareas (más importante aún en el contexto especial que estamos transitando).

Lograr un equilibrio: conciliar la vida laboral y la vida personal es clave para mantener una actitud positiva y no estresarse con las tareas y carga laboral en el trabajo. Es necesario poder identificar cuál es el momento justo para hacer el corte y continuar al día siguiente.

Más ideas para ponerle más buena onda al trabajo en casa: 5 tips en el Día del Medio Ambiente para hacer home office con menor impacto ambiental

Ir Arriba