Muchas mujeres comienzan a tomar pastillas anticonceptivas y notan cambios positivos casi de inmediato: el ciclo menstrual se vuelve más regular, disminuyen los dolores, mejora el acné e incluso la piel se ve menos grasa. Sin embargo, en algunos casos aparece un efecto menos conocido y del que todavía se habla poco: la disminución del deseo sexual.
Aunque no ocurre en todas las mujeres ni es un efecto secundario frecuente, la pérdida de la libido puede estar relacionada con el uso de anticonceptivos orales.
"El deseo sexual hipoactivo asociado al uso de anticonceptivos orales existe, aunque es poco frecuente. Se manifiesta de una manera muy clara: mujeres que antes disfrutaban de su sexualidad y, tras iniciar la pastilla, pierden el interés sexual casi por completo", explicó Silvia Ciarmatori (MN 84.986), médica ginecóloga, jefa de Planificación Familiar del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano.
Según Ciarmatori, este cambio no debe atribuirse automáticamente al estrés, a la rutina o a problemas de pareja. En algunos casos, el origen puede estar relacionado con los cambios hormonales que producen los anticonceptivos.
¿Por qué algunas mujeres pierden la libido al tomar las pastillas anticonceptivas?
La médica señala que los anticonceptivos orales combinados pueden reducir la cantidad de andrógenos libres, hormonas que cumplen un papel importante en el deseo sexual femenino.
"El estrógeno sintético actúa a nivel hepático aumentando una proteína que 'atrapa' a estas hormonas, y algunos gestágenos además tienen un efecto antiandrogénico. El resultado: menos andrógenos disponibles, menos deseo", detalla.

Paradójicamente, este mismo mecanismo hormonal suele ser responsable de beneficios muy buscados, como una piel con menos acné, menor grasitud o disminución del vello corporal.
"Este mismo efecto hormonal que en muchas mujeres es positivo, en otras puede jugar en contra de la libido. Y lo importante es entender que no existe un valor universal de andrógenos 'ideal' para el deseo femenino. Cada cuerpo responde distinto y por eso no a todas les pasa", aclara.
La especialista remarca que el deseo sexual es mucho más complejo que una cuestión hormonal. "La sexualidad no depende solo de las hormonas. Influyen la historia personal, la relación de pareja, el cansancio, el estrés y las experiencias previas. Por eso, cuando aparece una baja del deseo, siempre hay que evaluar el contexto completo", explica.
Sin embargo, agrega que cuando una mujer tenía una vida sexual satisfactoria y nota un cambio marcado poco tiempo después de comenzar con los anticonceptivos, esa relación merece ser evaluada.
"Cuando una mujer tenía una vida sexual satisfactoria y nota un cambio abrupto justo al empezar los anticonceptivos, es muy probable que el origen esté ahí", afirma.
¿Qué alternativas existen a las pastillas anticonceptivas?
La buena noticia es que no siempre es necesario resignarse a convivir con este efecto secundario. Existen diferentes opciones anticonceptivas que pueden adaptarse mejor a cada caso.
Entre las alternativas que menciona la Dra. Ciarmatori se encuentran:
- Anticonceptivos con gestágenos de perfil más androgénico, como los que contienen levonorgestrel.
- Pastillas con estrógeno natural (17-beta estradiol), que tienen menor impacto hepático.
- Métodos anticonceptivos sin estrógenos.
- Anticoncepción intrauterina, como el DIU de cobre o el sistema intrauterino con levonorgestrel, que no genera niveles hormonales significativos en sangre.
La especialista enfatiza que la elección del método anticonceptivo siempre debe hacerse junto con el ginecólogo, teniendo en cuenta las necesidades y características de cada mujer. Además de los cambios hormonales, existe otro aspecto que muchas veces pasa inadvertido.
"En algunas mujeres, los anticonceptivos pueden afectar el trofismo vulvovaginal y generar sequedad o dolor durante las relaciones. Cuando hay dolor, el deseo se bloquea. Por eso, evaluar la lubricación y el bienestar vaginal también es fundamental", explica Ciarmatori.
La disminución del deseo sexual asociada al uso de anticonceptivos orales no afecta a todas las mujeres, pero cuando aparece merece ser atendida y conversada durante la consulta médica.
"Tomar anticonceptivos no debería implicar resignar el placer. Si algo cambió, no es exageración ni falta de ganas 'porque sí'. Es información que el cuerpo está dando y merece ser escuchada", concluye la especialista.



