Los estornudos, la secreción y la congestión nasal pueden aparecer tanto en una alergia como en un resfrío, por lo que distinguirlos no siempre resulta sencillo. Con la llegada de la primavera, este tipo de síntomas se vuelve más frecuente y los padres suelen confundirse entre ambos cuadros.
Según el estudio PARA (Prevalencia de Rinitis Alérgica en Argentina) de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, 1 de cada 4 niños argentinos de entre 5 y 19 años tiene rinitis alérgica.
Los síntomas se parecen, pero resfrío y alergia no son lo mismo, y confundirlos puede llevar a tratamientos incorrectos.
¿Qué es cada cosa?
El resfrío es una infección causada por virus respiratorios que afecta las vías aéreas superiores (nariz, garganta y senos paranasales). Es una de las enfermedades más frecuentes en la infancia, especialmente en los meses fríos y en el regreso a la escuela, donde el contacto entre chicos facilita el contagio. Los síntomas suelen aparecer de forma gradual, duran aproximadamente 7 días y se resuelven solos sin necesidad de antibióticos.
En cambio, la alergia no tiene origen infeccioso. Es una respuesta del sistema inmune ante alérgenos, es decir, sustancias con las que el cuerpo entra en contacto, como el polen, el polvo, los ácaros o el pelo de animales. Su manifestación más frecuente en las vías respiratorias es la rinitis alérgica.
Las diferencias clave
- Fiebre: el resfrío puede presentar fiebre; la alergia, nunca.
- Duración: el resfrío suele resolverse en aproximadamente 7 días; la alergia persiste mientras el niño esté en contacto con el alérgeno.
- Mucosidad: en el resfrío es fluida al inicio y se vuelve más espesa; en la alergia siempre es acuosa y transparente.
- Ojos: el lagrimeo es característico de la alergia; el resfrío produce principalmente congestión ocular.
- Dolor muscular: presente en el resfrío, ausente en la alergia.
- Estornudos: en la alergia suelen ser repetidos; en el resfrío son más esporádicos.
¿Cómo prevenir a los chicos de estos síntomas?
En el caso del resfrío, las medidas más efectivas son el lavado frecuente de manos, ventilar los ambientes, mantener una buena hidratación y descanso. En la alergia la clave está en identificar y reducir el contacto con el alérgeno que la desencadena.
¿Cuándo consultar con el pediatra?
Si los síntomas se repiten en determinadas épocas del año, en contacto con ciertos ambientes o animales, o si el resfrío persiste.
Fuente: Dra. Romina Giurfo (M.N. 110653) — Médica Pediatra y Esp. en vacunas. Miembro adherente de la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) y de la SLIPE (Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica). Atiende en el Hospital Penna y en el Sanatorio Modelo de Caseros. Es docente de la UBA y la UCA. Instagram