Encaje, crochet, transparencias, maxi moños y superposiciones fueron algunos de los protagonistas de la Copenhagen Fashion Week primavera-verano 2027, una de las semanas de la moda con mayor influencia en las tendencias globales.
Durante años, la moda escandinava estuvo asociada al minimalismo, las líneas puras y una paleta de colores neutros. Sin embargo, esa imagen quedó atrás. En la edición primavera-verano 2027 de la Copenhagen Fashion Week -del 3 al 7 de agosto-, las calles y las pasarelas mostraron una propuesta mucho más libre, donde los contrastes fueron los grandes protagonistas.

En su vigésimo aniversario, la semana de la moda danesa volvió a consolidarse como uno de los eventos con mayor influencia del calendario internacional. Allí, el lujo dialogó con la funcionalidad, el street style volvió a convertirse en una fuente de inspiración y las colecciones apostaron por una moda que combina creatividad, identidad y una mirada contemporánea sobre el vestir.

Encaje y transparencias: el contraste como protagonista
Uno de los recursos que más se repitió durante la semana fue la combinación de prendas de encaje y transparencias con piezas de líneas más estructuradas o de inspiración utilitaria.

Lejos de plantearse como un estilismo exclusivamente romántico, el juego de opuestos aportó equilibrio y profundidad visual. La delicadeza de los tejidos convivió con sacos de silueta definida y prendas de aire técnico, una fórmula que apareció tanto sobre la pasarela como en el street style.

El crochet se reinventa y gana nuevos espacios
Si hubo un tejido que confirmó su continuidad fue el crochet. Esta vez dejó de limitarse a vestidos o prendas de playa para expandirse hacia tops, gorros tejidos y accesorios en colores vibrantes.
La propuesta mostró una versión más versátil y urbana de este clásico artesanal, que volvió a aparecer como uno de los grandes protagonistas de la temporada.

Las superposiciones siguen marcando el camino
El layering continúa evolucionando y en Copenhague apareció con nuevas combinaciones. Una de las más repetidas fue la de faldas traslúcidas llevadas sobre pantalones anchos o jeans de calce relajado.

Este recurso suma movimiento y dimensión a los looks, además de confirmar que las superposiciones seguirán ocupando un lugar central en las próximas colecciones de primavera-verano.

Maxi moños, accesorios para el pelo y detalles tridimensionales
Los accesorios también tuvieron un papel destacado. Maxi moños de satén, cintas largas y pasadores con efecto joya captaron todas las miradas y volvieron a poner el foco en el pelo como parte del estilismo.

A esa propuesta se sumaron gorros tejidos en crochet y pequeños detalles tridimensionales, como aplicaciones florales incorporadas al rostro o a los complementos, que aportaron un toque artístico a muchos de los looks vistos durante la semana.
Zapatillas urbanas y una moda que mezcla estilos
Otra de las constantes fue la convivencia entre prendas románticas y elementos de inspiración deportiva. Las zapatillas urbanas aparecieron combinadas con piezas delicadas, vestidos livianos y conjuntos más sofisticados, reafirmando que la comodidad continúa siendo parte del lenguaje de la moda contemporánea.

Más que imponer reglas, la Copenhagen Fashion Week volvió a mostrar una manera de vestir basada en la mezcla de estilos, los contrastes y la libertad para experimentar. Un enfoque que, como sucede cada temporada, probablemente inspire las colecciones de primavera-verano que comenzarán a llegar en los próximos meses.
Fotos: Pinterest


