Maite Natalí Otaegui tenía 24 años y había construido en los últimos años dos caminos profesionales ligados, de distintas maneras, a una misma vocación: el cuidado de los demás y el compromiso con su comunidad. Era árbitra de fútbol de la Liga Regional Tresarroyense desde 2019 y también se había formado como enfermera.
Su muerte, ocurrida este martes como consecuencia de un accidente de tránsito en avenida Constituyentes, generó una profunda conmoción en Tres Arroyos. Apenas se conoció la noticia, clubes, compañeros y distintas instituciones vinculadas al fútbol regional expresaron su dolor y la despidieron a través de las redes sociales.
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Maite había comenzado su recorrido como árbitra en abril de 2019. Con el paso de los años fue creciendo dentro de la actividad y, según destacó la Liga Regional Tresarroyense de Fútbol, rápidamente mostró "vocación y condiciones" para desempeñarse como árbitra principal en distintas categorías.
En la actualidad dirigía partidos de Primera y Segunda división, una responsabilidad que había alcanzado después de varios años de trabajo dentro de la liga.

El último fin de semana, pocos días antes de su muerte, había sido parte de dos encuentros: dirigió como árbitra principal el partido entre ACDC y Unión y se desempeñó como asistente número 1 en el encuentro entre Olimpo y Echegoyen.
Su trayectoria también había trascendido el ámbito de la liga local. Entre junio de 2024 y junio de 2025 fue designada para dirigir partidos organizados por el Consejo Federal y la Federación de Fútbol Bonaerense Pampeana.
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El dolor de los clubes que la despidieron
La noticia de su muerte provocó distintas muestras de afecto en el ambiente futbolístico de Tres Arroyos.
El club ACDC decidió cerrar sus puertas durante toda la jornada en señal de duelo y recordó a Maite como una "amiga de la casa". La joven había estado vinculada a la institución no solamente como árbitra: también había sido enfermera durante un amistoso disputado con Olimpo de Bahía Blanca y había arbitrado en el Torneo Esperanzas y en encuentros de Segunda división.
Además, uno de sus hermanos, Gonzalo, juega en las divisiones inferiores del club. Huracán también suspendió sus actividades futbolísticas "en señal de respeto y duelo" por la muerte de la joven.

Desde Villa del Parque la despidieron con profundo pesar y la recordaron como "árbitra de nuestra liga", mientras que El Nacional expresó su "profundo dolor y una enorme tristeza" y aseguró que Maite sería recordada por todo el fútbol tresarroyense.
Los mensajes se multiplicaron durante la jornada, tanto desde las instituciones como de manera personal por parte de quienes habían compartido con ella partidos, entrenamientos y diferentes momentos dentro del ámbito deportivo.
Una segunda vocación: la enfermería
Además del fútbol, Maite había elegido la enfermería como otro de sus caminos profesionales.
Estudió la carrera de Enfermería en CRESTA, a través de la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO), y recibió su diploma en agosto de 2025, durante el acto de colación realizado en Tres Arroyos.

Su formación le había permitido combinar dos actividades que ya formaban parte de su vida cotidiana. Por un lado, el arbitraje, donde había logrado convertirse en una de las jóvenes referentes de la Liga Regional. Por el otro, una profesión vinculada directamente con el cuidado y la atención de otras personas.
De hecho, esa faceta también había quedado reflejada en su vínculo con ACDC, donde había colaborado como enfermera durante un encuentro amistoso.
Una trayectoria que recién comenzaba
A los 24 años, Maite Otaegui tenía por delante una carrera que todavía estaba en pleno crecimiento. Desde que comenzó a arbitrar en 2019 había recorrido distintas categorías, llegado a Primera división y tenido la posibilidad de dirigir encuentros de competencias organizadas a nivel regional y provincial.

Su muerte dejó una profunda tristeza en el fútbol de Tres Arroyos, donde clubes, dirigentes, árbitros y jugadores coincidieron en destacar su compromiso y su presencia dentro de las canchas.
La Liga Regional Tresarroyense de Fútbol expresó sus condolencias a familiares y compañeros y recordó a Maite por la vocación que había demostrado desde sus primeros años como árbitra.
Apenas tenía 24 años, pero en esos años había conseguido construir una historia propia dentro del deporte y también formarse en una profesión dedicada a cuidar a los demás. Ese es el legado con el que hoy la despide la comunidad de Tres Arroyos.



