Mariana Fabbiani apostó por un conjunto de inspiración sastrera que mostró en sus redes. En tonos neutros y con rayas diplomáticas, el look reunió dos piezas coordinadas: un chaleco entallado y una prenda que, a primera vista, parecía una minifalda.
Sin embargo, se trataba de una pollera-pantalón corta o skort, uno de los diseños que vuelve a ganar espacio en las colecciones y el street style. Su particularidad está en reunir la apariencia de una pollera con la comodidad y libertad de movimiento de un short.
Así llevó Mariana Fabbiani la pollera-pantalón
La conductora eligió una versión corta, sastrera y con rayas verticales en blanco sobre una base beige. La combinó con un chaleco del mismo género, de escote en V, terminación en punta y botones joya.

Debajo sumó una prenda marrón que se dejó ver sutilmente en el escote. Este detalle aportó profundidad a la paleta neutra sin interrumpir la continuidad visual del conjunto.
Fabbiani completó el look con collares delicados, pulseras plateadas y anillos. El resultado fue una reinterpretación fresca del traje clásico, pensada para los días de temperaturas más cálidas.
Qué es la skort y por qué volvió
Su nombre combina las palabras inglesas skirt y short. Por delante puede parecer una minifalda, pero su construcción incorpora dos piernas o un short interior.
Esta característica la convierte en una opción cómoda para usar durante varias horas y moverse con libertad. La skort regresó renovada en 2026 y actualmente aparece en versiones sastreras, deportivas, tableadas y de jean.
La tendencia también acompaña el regreso de los conjuntos coordinados y de una sastrería más relajada. En lugar del pantalón largo tradicional, la pollera-pantalón permite conservar las líneas pulidas del traje en una propuesta más liviana.
Los modelos de pollera-pantalón que aparecen en el street style
Es la versión elegida por Mariana Fabbiani. Puede ser lisa, a cuadros o con rayas diplomáticas y se combina con chalecos o blazers del mismo género.

Para un look menos formal, también funciona con una remera básica, una camisa blanca o una musculosa al cuerpo.
Tiene un panel delantero superpuesto que crea la ilusión de una pollera. Algunas versiones incorporan botones, hebillas o lazos laterales que convierten el cierre en un detalle protagonista.

Es uno de los modelos más fáciles de sumar a un look cotidiano porque puede combinarse con zapatillas, sandalias o mocasines.
Recupera la estética colegial y preppy. Se lleva con camisas amplias, polos tejidos, remeras básicas o buzos livianos.

Las versiones en gris, azul marino, beige y escocés permiten construir equipos clásicos, mientras que los colores intensos aportan un registro más lúdico.
La alternativa de denim se integra fácilmente al guardarropa diario. Puede llevarse con una remera blanca y zapatillas, con una blusa romántica y ballerinas o con una camisa de jean en otro tono.

Con bolsillos amplios y una estructura más relajada, representa la versión urbana de la tendencia. Se combina con tops simples para dejar que el diseño concentre la atención.

La pollera-pantalón también aparece en largos por debajo de la rodilla. Las piernas amplias generan movimiento y pueden hacer que la prenda parezca una falda cuando está quieta.

En 2026, las culottes volvieron en géneros como lino, denim, cuero, lana y franela. Se llevan con camisas, tejidos livianos, blusas románticas, ballerinas, sandalias y botas.
Cómo usar la pollera-pantalón esta temporada
Una de las fórmulas más actuales es elegir un conjunto coordinado como el de Mariana. El chaleco, blazer o camisa del mismo género construye un total look y resuelve el equipo sin necesidad de sumar demasiados elementos.
Para todos los días, puede combinarse con una remera de algodón y zapatillas. Si buscás una propuesta más romántica, una blusa con volados o mangas con volumen genera un contraste interesante con la estructura de la prenda.
Las versiones de jean funcionan con ballerinas o sandalias, mientras que las sastreras admiten mocasines, zapatos de taco bajo o botas. En los diseños más amplios, una parte superior simple ayuda a mantener el equilibrio entre las distintas proporciones.
La pollera-pantalón volvió con muchas identidades posibles. Puede ser minimalista, preppy, urbana o elegante, pero conserva aquello que explica su vigencia: parece una pollera y se siente como un pantalón.


