Esteban Lamothe y Débora Nishimoto están a punto de dar uno de los pasos más importantes de su relación. La pareja, que se conoció durante el rodaje de Envidiosa, se casará el próximo 4 de diciembre, según la primicia que dio Pepe Ochoa en LAM. Después de más de dos años juntos, una historia que comenzó casi sin que ellos mismos se dieran cuenta llegó a una nueva etapa.
Lo curioso es que, aunque en la serie de Netflix sus personajes, Matías y Mei, tenían una historia de amor, en la vida real el vínculo entre los actores tardó bastante más en convertirse en romance. Durante meses fueron simplemente compañeros de trabajo, compartieron largas jornadas de grabación y fueron construyendo una amistad que terminó siendo la base de la relación.
“Nos conocimos grabando, durante ocho meses no pasó nada y cuando faltaba una semana para terminar, empezamos a salir”, contó Lamothe tiempo después.

Primero fueron compañeros y después amigos
El rodaje de Envidiosa duró alrededor de ocho meses y les permitió conocerse sin la presión de una relación. De hecho, Lamothe destacó que justamente ese tiempo fue importante para que pudieran descubrirse de una manera natural.
“Nos fuimos conociendo en el rodaje”, explicó el actor, quien consideró que haber empezado como compañeros les permitió conocerse sin expectativas románticas.
Para Débora, al principio la conexión también estaba lejos de ser un romance. En una entrevista contó que Lamothe la hacía reír muchísimo y que incluso pensó que lo mejor sería que se convirtieran en amigos.
“Bueno, ojalá que sea mi amigo, porque me hace reír mucho”, recordó.
Y justamente el humor terminó siendo una de las cosas que más la enamoraron. “Nos reímos mucho juntos. Eso para mí es clave”, explicó la actriz, que también destacó que desde que están juntos esa complicidad se multiplicó.

Los libros que empezaron a acercarlos
En medio de las jornadas de grabación apareció otro punto de conexión: la literatura.
Débora contó que el vínculo comenzó a tomar una forma especial a partir de un intercambio de libros. Ella le prestó El mármol, de César Aira, y él le dio un libro de Daniel Durán. Después llegaron los poemas, la música y las conversaciones que se extendían más allá de la ficción.
“Creo que nuestra conexión arrancó con un intercambio de libros durante el rodaje de Envidiosa”, contó Nishimoto.
De a poco comenzaron a inventar excusas para seguir viéndose fuera del set. Iban al cine, a recitales o simplemente buscaban algún plan que les permitiera prolongar el vínculo una vez terminada la jornada laboral.
“Inventábamos cualquier excusa para reencontrarnos. Hasta que un día, él directamente me dijo de salir”, recordó Débora.
Lamothe también reconstruyó ese momento desde su propia perspectiva. Según contó, durante el rodaje había “onda y cariño”, pero todavía no lo consideraba una relación amorosa. Todo cambió cuando faltaba apenas una semana para terminar las grabaciones.
“Recién al final, cuando faltaba una semana para terminar, la invité a mi casa y ahí empezamos”, relató.

El romance comenzó justo antes de que terminara la serie
El comienzo de la relación tuvo algo de vértigo. Después de ocho meses compartiendo jornadas de trabajo, se animaron a cruzar esa frontera justo cuando el rodaje estaba llegando a su fin.
De hecho, Lamothe contó que apenas llegaron a grabar un día como pareja antes de que terminara la serie.
“Grabamos un solo día siendo novios”, recordó.
Débora, por su parte, contó que recién con el paso del tiempo ambos pudieron entender que durante el rodaje había empezado a crecer algo que no habían identificado en ese momento. En retrospectiva, sentía que la conexión había aparecido antes de que ellos mismos pudieran ponerle un nombre.
La primera señal pública llegó en septiembre de 2024, cuando comenzó a circular una fotografía de ambos en un restaurante de Los Cardales. La imagen alimentó los rumores y poco después Débora confirmó que entre ellos había algo más que una amistad.

“Nos estamos conociendo”, dijo entonces la actriz.
En noviembre, Lamothe finalmente blanqueó la relación y resumió el origen del romance con una frase que parecía escrita para una serie: “Envidiosa le dio una novia”.
Una historia que tuvo que atravesar la distancia
El comienzo del noviazgo tuvo además un pequeño obstáculo inesperado. Poco después de empezar a salir, Débora viajó a España y permaneció allí durante varias semanas.
Para Lamothe, la distancia llegó cuando la relación todavía estaba tomando forma y no tenía del todo claro qué lugar ocupaba en la vida de ella. Según contó, llegó un momento en que decidió llamarla para preguntarle directamente si tenía que esperarla.
“Le pregunté qué onda, que yo estaba acá esperando, que si la tenía que esperar o no y ella me dijo que sí”, recordó.
La respuesta fue suficiente. El vínculo siguió creciendo y, cuando Débora regresó, la relación tomó definitivamente otro rumbo.

Viajes, complicidad y una vida cada vez más compartida
Con el romance ya blanqueado, la pareja comenzó a compartir cada vez más momentos fuera de los sets. En diciembre de 2024 viajaron juntos al sur para pasar Navidad y después coincidieron en Chile por compromisos laborales. Más adelante también disfrutaron de otros viajes juntos.
Débora contó que esos viajes fueron una manera de descubrir cómo funcionaban como pareja: “Cada viaje funciona muy bien”.
Pero más allá de los destinos, había algo cotidiano que parecía unirlos especialmente. A los dos les gusta cocinar, conversar, la literatura y la música. “Siento que cada uno expande el mundo del otro”, contó Nishimoto.
Y esa sensación de acompañarse fue creciendo hasta convertirse en un proyecto de vida compartido.
La convivencia y “nuestro nido”
En julio de 2026, Lamothe y Nishimoto dieron otro paso importante: decidieron mudarse juntos.
Después de buscar durante un tiempo, encontraron una casa que eligieron para comenzar una nueva etapa. La convivencia significó integrar también sus mundos cotidianos: el hijo de Esteban, el perro y el gato de Débora.

Meses después, la actriz habló de esa decisión con especial emoción y definió el hogar que construyeron como “nuestro nido”. También comparó la decisión de elegir una casa juntos con una especie de casamiento en sí mismo.
La pareja ya había atravesado, de esta manera, varios de los grandes pasos de una relación: conocerse, enamorarse, sostenerse a distancia, viajar juntos y finalmente compartir una casa.
“No pensaba en casamiento hasta que lo conocí”
Y hay un detalle que vuelve todavía más especial la noticia actual.
En mayo de 2025, cuando todavía no convivían, Débora había hablado con Para Ti sobre la posibilidad de casarse. En ese momento reconoció que el matrimonio no había sido nunca un sueño particularmente presente en su vida.
“No pensaba en casamiento hasta que lo conocí a Esteban: ahora me lo puedo imaginar”, había dicho en aquella entrevista con Para Ti.

La frase hoy adquiere otra dimensión.
Aquel “me lo puedo imaginar” se transformó en un proyecto concreto. Después de una historia que comenzó entre cámaras, libros de poesía, música, cafés y muchas risas, Esteban Lamothe y Débora Nishimoto se preparan para dar el sí.
La boda será el 4 de diciembre y, según adelantó Lamothe, será una celebración “chiquita”, rodeada por sus afectos más cercanos.
Una historia de amor que empezó casi sin querer, cuando dos actores se conocieron trabajando, terminó convirtiéndose en algo mucho más grande que la ficción que los reunió.






