Fiona Lowe, la hija del actor Chad Lowe y de la productora Kim Painter, y sobrina de Rob Lowe, murió a los 13 años. Su familia confirmó la noticia el martes 29 de septiembre, mediante un comunicado difundido por la revista People.
“Estamos profundamente desconsolados por la pérdida de nuestra querida Fiona”, expresaron sus seres queridos.
Una despedida atravesada por el amor
En el mensaje, Chad y Kim recordaron a su hija como “una joven cariñosa, inteligente, creativa y a la que le encantaba bailar”.

También hablaron del lugar que ocupaba en su familia: del amor de sus padres y de la adoración de sus hermanas. “De hecho, era la luz de nuestras vidas”, escribieron.
Esas palabras dejan un retrato íntimo de Fiona: una chica querida por quienes compartían con ella la vida cotidiana, los cumpleaños y los pequeños momentos familiares.
“Su fallecimiento es devastador para toda nuestra familia y pedimos oraciones y privacidad en estos momentos”, agregaron.
El recuerdo de un cumpleaños y una frase de su papá
Fiona había nacido el 16 de noviembre de 2012 y era la segunda de las tres hijas de la pareja. Creció junto a Mabel y Nixie.
En noviembre del año pasado, Chad había compartido en Instagram una fotografía para celebrar sus 13 años. El mensaje tenía la alegría de un papá que veía a su hija empezar una nueva etapa.
“¡Hoy celebramos que Fiona se convierte oficialmente en adolescente!”, escribió entonces. Y acompañó el saludo con una frase que recuperaba una de sus pasiones: “¡Sigue bailando por la vida, FiBear! ¡Te quiero muchísimo!”.
Hoy, ese recuerdo permite volver a mirar a Fiona desde el amor con el que su padre la nombraba y desde aquello que disfrutaba hacer.
Un pedido de privacidad para atravesar el dolor
La familia no dio a conocer la causa de su muerte. En el comunicado incluyó una referencia a la importancia de buscar ayuda ante dificultades de salud mental y compartió el contacto de la línea de asistencia 988, disponible en Estados Unidos. Esa mención no constituye una confirmación sobre las circunstancias de su fallecimiento.
En este momento, sus seres queridos pidieron espacio para transitar el duelo. Su despedida puso en el centro el recuerdo de Fiona: su cariño, su creatividad, su amor por la danza y el lugar irremplazable que ocupaba en sus vidas.

