La receta fácil del día: pizza de papa en sartén, sin harina y lista en 25 minutos - Revista Para Ti
 

La receta fácil del día: pizza de papa en sartén, sin harina y lista en 25 minutos

Con papas, huevo, mozzarella y tomate, esta pizza de sartén es una receta fácil y diferente para resolver la comida del sábado. No lleva masa tradicional, no necesita horno y queda crocante por fuera y bien quesosa por dentro.
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El sábado invita a comer algo rico y descontracturado, pero eso no significa que haya que pasar horas amasando o esperando que una masa leve.

Esta pizza de papa en sartén es una alternativa fácil y diferente que se prepara con ingredientes muy simples.

La base se hace con papa rallada, huevo y queso. Se cocina directamente en una sartén hasta quedar dorada y firme y después se termina con salsa de tomate y mozzarella, como una pizza tradicional.

¿El resultado? Una base crocante en los bordes, suave en el centro y cubierta con abundante queso fundido.

Ingredientes para hacer pizza de papa en sartén

Para 2 a 3 porciones

  • 500 gramos de papas.
  • 2 huevos.
  • 50 gramos de queso rallado.
  • 2 cucharadas de avena fina o fécula de maíz.
  • 150 gramos de mozzarella.
  • 4 cucharadas de salsa de tomate.
  • 1 tomate pequeño.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • Orégano.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Hojas de albahaca fresca.

Cómo hacer la base de papa

Paso 1. Pelá las papas y rallalas con la parte gruesa del rallador.

Paso 2. Colocalas dentro de un repasador limpio y presioná con fuerza para retirar la mayor cantidad posible de líquido.

Este paso es fundamental para conseguir una base dorada y crocante.

Paso 3. Pasá la papa rallada a un bowl.

Paso 4. Agregá los huevos.

Paso 5. Incorporá el queso rallado.

Paso 6. Sumá la avena o la fécula de maíz.

Paso 7. Condimentá con sal, pimienta y orégano.

Paso 8. Mezclá bien hasta integrar.

Cómo cocinar la pizza de papa en sartén

Calentá una sartén antiadherente de aproximadamente 24 centímetros con una cucharada de aceite.

Distribuí toda la mezcla de papa y presioná con una espátula hasta formar una base uniforme.

Cociná a fuego medio-bajo durante aproximadamente 8 a 10 minutos.

La base debe quedar firme y bien dorada en la parte inferior.

Con ayuda de un plato grande, dala vuelta como si fuera una tortilla.

Cociná del otro lado durante unos cinco minutos.

Cómo agregar la cobertura

Cuando la base esté dorada de ambos lados, bajá el fuego.

Distribuí la salsa de tomate sobre la superficie.

Agregá la mozzarella rallada o cortada en pequeños trozos.

Sumá algunas rodajas finas de tomate.

Espolvoreá con orégano.

Tapá la sartén y cociná a fuego bajo durante aproximadamente cinco minutos, hasta que el queso esté completamente fundido.

Terminá con hojas de albahaca fresca.

El secreto para que quede crocante

La papa tiene que estar muy bien escurrida.

Cuanta más humedad conserve, más difícil será lograr una superficie dorada.

También es importante no hacer una base demasiado gruesa. Lo ideal es distribuir la preparación en una capa de entre uno y dos centímetros.

Otro punto clave es cocinarla primero a fuego medio y después bajar la temperatura para evitar que se queme antes de cocinarse en el centro.

Cómo evitar que se rompa al darla vuelta

Esperá hasta que la primera cara esté bien dorada y firme antes de intentar moverla.

Despegá suavemente los bordes con una espátula.

Después apoyá un plato sobre la sartén, girá todo de una vez y deslizá nuevamente la pizza.

Es la misma técnica que se utiliza para dar vuelta una tortilla de papas.

Una versión de jamón y queso

Una vez colocada la salsa, agregá:

  • Jamón cocido.
  • Mozzarella.
  • Tomate.
  • Orégano.

Tapá y cociná hasta que el queso se derrita.

Una versión caprese

Terminá la pizza con:

  • Mozzarella.
  • Tomates cherry.
  • Albahaca.
  • Un hilo de aceite de oliva.

La albahaca conviene incorporarla una vez terminada la cocción.

Cómo hacerla más proteica

Podés sumar a la cobertura:

  • Pollo cocido desmenuzado.
  • Atún.
  • Jamón cocido.
  • Ricota.
  • Queso cottage.
  • Un huevo cocido sobre la pizza.

También podés agregar una clara extra a la mezcla de papa.

Otras coberturas para probar

Esta base admite prácticamente cualquier combinación de pizza.

Queda muy bien con champiñones y queso, zucchini grillado y ricota, choclo y mozzarella o cebolla caramelizada y queso.

También podés aprovechar pequeñas cantidades de vegetales que hayan quedado en la heladera.

¿Se puede hacer al horno?

Sí. Distribuí la mezcla de papa sobre una placa cubierta con papel manteca formando un círculo.

Llevá a horno precalentado a 210 °C durante aproximadamente 20 minutos.

Cuando esté dorada, agregá salsa y queso y cociná unos minutos más.

También se puede hacer en freidora de aire

Formá una base sobre papel apto para freidora.

Cociná a 190 °C durante aproximadamente 15 minutos.

Agregá la cobertura y cociná algunos minutos más, hasta que la mozzarella se funda.

Con qué acompañarla

Como plato principal puede servirse directamente.

Si querés sumar algo fresco, queda muy bien con una ensalada de rúcula, tomates cherry y limón o con hojas verdes y palta.

Se puede preparar con anticipación

Podés cocinar la base algunas horas antes.

Al momento de comer, calentala nuevamente en la sartén, agregá la salsa y el queso y terminá la cocción.

De esta manera recuperará parte de su textura crocante.

Una receta fácil para el sábado

Crocante, quesosa y preparada sin masa tradicional, esta pizza de papa en sartén es una receta perfecta para salir de lo de siempre sin complicarse.

No necesita horno, lleva ingredientes básicos y admite las mismas coberturas que una pizza clásica.

Una propuesta ideal para este sábado 7 de noviembre: fácil, económica, sin harina y con mucho queso fundido.

 
   

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