Si te gusta el milhojas, pero no querés preparar la masa desde cero, esta versión es ideal. Las tapas de empanadas se estiran bien finitas, se hornean hasta quedar secas y doradas y después se intercalan con abundante dulce de leche.
El armado es rústico y muy simple: no hace falta que los discos queden perfectos porque, una vez horneados, se quiebran en trozos grandes. Después de unas horas en la heladera, el postre queda firme, pero conserva parte de ese crocante tan característico.
Ingredientes
- 1 docena de tapas de empanadas hojaldradas
- 500 gramos de dulce de leche repostero
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
- Harina, apenas para estirar las tapas
Preparación
Paso 1. Precalentá el horno a temperatura fuerte, aproximadamente 200 °C, y colocá dentro una placa vacía para que tome temperatura.
Paso 2. Espolvoreá la mesada con un poco de harina. Estirá cada tapa de empanada con un palo de amasar hasta dejarla bien fina.
Paso 3. Apoyá los discos sobre la placa caliente y hornealos durante unos minutos, hasta que estén dorados, secos y crocantes. Hacelo en tandas si fuera necesario.
Paso 4. Retiralos del horno y dejalos enfriar por completo.
Paso 5. Forrá un molde rectangular o tipo budinera con papel aluminio, dejando un excedente en los bordes para facilitar el desmolde.
Paso 6. Colocá el dulce de leche repostero en un bowl apto para microondas. Calentalo durante algunos segundos, solo hasta que quede un poco más fluido y fácil de distribuir. No debe calentarse demasiado.
Paso 7. Quebrá los discos horneados en trozos grandes y cubrí con ellos la base del molde.
Paso 8. Distribuí una capa de dulce de leche hasta cubrir la masa. Repetí el procedimiento, alternando los trozos de tapas crocantes con el dulce de leche.
Paso 9. Terminá con una capa de masa, presioná suavemente para acomodar el postre y cubrilo con el papel aluminio.
Paso 10. Llevá el milhojas a la heladera durante, al menos, dos horas.
Paso 11. Desmoldá con cuidado, retirale el papel aluminio y espolvoreá la superficie con abundante azúcar impalpable antes de servir.
El secreto para que quede crocante
Es importante hornear las tapas hasta que pierdan toda la humedad. Tienen que quedar bien secas y ligeramente doradas antes de comenzar el armado.
También conviene dejar que se enfríen por completo. Si se combinan calientes con el dulce de leche, pueden ablandarse demasiado rápido.
Para un resultado más crocante, podés servirlo apenas cumpla las dos horas de frío. Si preferís una textura más tierna e integrada, dejalo reposar en la heladera durante toda la noche.
Rinde: entre 6 y 8 porciones.
Receta y video: IG (@manosdeangeles)


