¿Apretar la mandíbula mientras mirás la pantalla, fruncir el entrecejo sin darte cuenta frente a un mail o sentir esa pesadez acumulada en el cuello al final de la tarde? En medio del ritmo acelerado de todos los días, la tensión cotidiana deja huellas invisibles —y no tanto— en la expresión. Más allá del paso de los años, una cara que percibimos cansada suele hablar de músculos sobrecargados, microgestos repetidos y una circulación que necesita activarse.
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En lugar de medir la efectividad del cuidado personal en función de cuántos años promete borrar una crema o un tratamiento, la propuesta pasa por cambiar el enfoque. Trabajar la vitalidad, la movilidad y el tono muscular del rostro permite recuperar esa luminosidad y serenidad de manera natural. Desde la práctica de Yoga Facial Kaliope Glow, tres ejercicios integrados para liberar la tensión de cara y cuello, ganar tonicidad y reconectar con vos misma.
Ejercicios de Yoga Facial para revitalizar el rostro y liberar tensión
Cuello, papada y óvalo facial
Apoyá una mano en el centro del pecho y presioná suavemente hacia abajo mientras proyectás la cabeza hacia adelante. Desde esa postura, llevá la lengua repetidamente hacia el paladar, haciendo sonar ese "chasquido" parecido al galope de un caballo que muchos hacíamos de chicos.
La lengua es una estructura muscular potente que suele quedar olvidada cuando pensamos en el cuidado facial. Este movimiento integra la lengua, el cuello y la región submandibular, activando una zona clave para el sostén y la movilidad de la parte inferior del rostro.
Labios, pómulos y zona central
Llevá los labios hacia adentro cubriendo los dientes y sostenelos suavemente con la mordida. Desde esa posición, elevá y relajá las comisuras de manera controlada.
Este ejercicio involucra los labios, los pómulos y la parte central de la cara. Sin embargo, hay una pauta fundamental: los párpados no deben participar. El objetivo es activar la musculatura específica sin trasladar la tensión hacia la zona periocular. Aprender a disociar los movimientos y evitar compensaciones resulta esencial en el yoga facial; no se trata de hacer más fuerza, sino de mover de manera más consciente.
Párpados, entrecejo y sienes
Apoyá las manos sobre las sienes y ejercé una presión suave hacia adentro y hacia atrás, generando una ligera tensión ascendente. Manteniendo esa posición, cerrá y abrí los párpados con intensidad, siempre de forma controlada.
Así se trabaja la musculatura periocular y la movilidad de los párpados, mientras el sostén manual en las sienes ayuda a tomar conciencia de una zona donde suele acumularse rigidez, sobre todo cuando apretamos la mandíbula o sobrecargamos la musculatura masticatoria.
Pauta de ejecución: Se recomienda realizar tres repeticiones de cada ejercicio durante aproximadamente 30 segundos, siempre mediante movimientos suaves, precisos y bien controlados.
La piel y el ritual de cuidado integral
El cuidado muscular se complementa con lo que se le aporta a la piel antes, durante y después de cada sesión. Un aliado constante en este proceso es el sérum Glorious Elixir (desarrollado para Oh the Sea), formulado con astaxantina natural —un carotenoide con alto poder antioxidante—, siempreviva y aceites seleccionados que nutren, fortalecen la barrera cutánea y preservan la luminosidad.
La piel no funciona de forma aislada. Lo que hacemos con los músculos, la respiración, el descanso y los productos cosméticos forma parte de un mismo sistema. La clave está en generar sinergia: mientras el ejercicio físico favorece la movilidad y el masaje libera las contracciones, la cosmética nutre y protege. La verdadera transformación no consiste en intentar detener el tiempo, sino en habitar mejor el propio cuerpo y cuidar la expresión desde un lugar más consciente.
*Carolina Winograd es experta en Yoga Facial y Wellness @kaliope.glow

