La princesa Charlene de Mónaco participó de la 19ª Conferencia de Ministros Responsables del Deporte del Consejo de Europa, realizada en el Foro Grimaldi. Para la ocasión, llevó un sobrio blazer negro y un beauty look en el que dos elementos trabajaron en perfecta sintonía: su bob rubio y sus anteojos.
El corte llega hasta la mandíbula y presenta una base recta, raya al costado y puntas suavemente curvadas hacia adentro. Charlene, además, llevó uno de los laterales detrás de la oreja, un gesto sencillo que despejó el rostro y dejó que el marco de los anteojos se integrara al look.
Cómo es el bob de la princesa Charlene
Se trata de un bob compacto, sin capas muy visibles y con un contorno definido. La parte delantera cae con una ligera inclinación hacia el rostro, mientras que el volumen se concentra en los largos y no en la zona de las sienes.

La raya al costado rompe la simetría y permite acomodar el pelo de diferentes maneras. Se puede llevar suelto, detrás de una oreja o con ambos laterales despejados, según el tipo de marco y el efecto buscado.
En el caso de Charlene, el rubio luminoso también subraya las líneas del corte. El resultado es preciso y contemporáneo, pero conserva movimiento y no se ve rígido.
Por qué este corte funciona tan bien con anteojos
Cuando los anteojos tienen un marco visible, el pelo se convierte en otra línea dentro del rostro. Por eso, un corte de contorno limpio ayuda a que ambos elementos convivan sin generar demasiado volumen alrededor de las sienes.
El bob a la mandíbula mantiene despejada esa zona y permite que las patillas de los anteojos se apoyen cómodamente. Al llevar un lado detrás de la oreja, el marco gana presencia sin quedar oculto entre el pelo.
Es una alternativa especialmente práctica después de los 40 para quienes quieren un corte con identidad, pero no desean dedicarle demasiado tiempo al peinado cotidiano.

Qué pedir en la peluquería
Para recrear el look de Charlene, podés pedir un bob a la altura de la mandíbula, con una base compacta y pocas capas. El largo debería permitir acomodar el pelo detrás de la oreja sin que los mechones se escapen constantemente.
Si tu pelo es fino, un perímetro recto puede aportar una apariencia más uniforme. En cambio, si tenés mucho pelo, el profesional puede hacer capas internas invisibles para darle forma sin sumar demasiado volumen.
La raya al costado es parte fundamental del look, aunque su ubicación puede adaptarse según cómo acostumbrás llevar el pelo y el modelo de anteojos que usás.

Cómo peinarlo en casa
Después del lavado, aplicá un protector térmico y secá el pelo dirigiendo el aire desde la raíz hacia las puntas. Una vez seco, usá un cepillo redondo para curvar apenas los extremos hacia adentro.
No hace falta buscar un acabado completamente rígido. El corte de Charlene mantiene una leve movilidad que le da naturalidad. Para terminar, podés colocar una pequeña cantidad de sérum o crema de peinado únicamente en las puntas.
Si usás anteojos todos los días, evitá concentrar demasiado producto cerca de las sienes. De esta manera, el pelo conserva su textura y no se adhiere al marco.
Un bob que admite distintas versiones
Aunque Charlene lo lleva pulido y con raya al costado, el mismo corte puede peinarse con textura, puntas rectas o un movimiento más relajado. También admite una raya al medio o un flequillo largo lateral.
La clave está en conservar la limpieza del contorno y elegir un largo que permita despejar el rostro cuando sea necesario. Así, los anteojos dejan de ser un elemento separado para convertirse en parte del beauty look.
Fotos: Fotonoticias


