Por una noche, Times Square dejó de ser solamente el centro turístico más frenético de Nueva York para convertirse en el escenario de uno de los desfiles más comentados del año. Gucci presentó allí su colección Crucero 2027 y confirmó algo que la industria de la moda ya intuía: la nueva era de Demna no quiere pasar desapercibida.
Y si hubo dos nombres que terminaron de transformar el show en un verdadero fenómeno cultural fueron Paris Hilton y Cindy Crawford.
Paris Hilton: glamour extremo y estética “mafia wife”
Paris Hilton fue una de las grandes sorpresas de la noche. Alejada de su clásica imagen rubia, apareció sobre la pasarela con el pelo oscuro, un enorme abrigo de piel y una actitud que remitía a la estética “mafia wife”, una de las tendencias visuales que hoy domina TikTok y las redes sociales.

Su aparición condensó perfectamente el universo que Demna quiso construir para Gucci: exagerado, teatral, nostálgico y deliberadamente excesivo.
No fue solamente un desfile de ropa. Fue una puesta en escena sobre el lujo contemporáneo y sobre esos personajes urbanos que viven entre el espectáculo, la moda y la cultura pop.
Cindy Crawford y el regreso del glamour de las supermodelos
La presencia de Cindy Crawford aportó otra capa emocional al desfile. Su aparición evocó inmediatamente la época dorada de las supermodelos de los años 90, cuando la moda todavía tenía algo de espectáculo cinematográfico y las pasarelas construían íconos globales.
Junto a Candice Swanepoel, Crawford sumó elegancia clásica a una colección atravesada por el caos visual y el maximalismo.

El contraste funcionó a la perfección: Demna mezcló nostalgia fashionista con códigos contemporáneos para crear una colección que parece diseñada para viralizarse.
Times Square como escenario de una película
El desfile fue tan impactante por la ropa como por el lugar elegido. Las pantallas gigantes de Times Square proyectaban imágenes, anuncios ficticios de Gucci y visuales inspiradas en la serie “Men in the Cities” del artista Robert Longo, mientras la ciudad seguía funcionando alrededor del show.
Sirenas, bocinas, turistas y flashes convivían con modelos, celebridades y looks dramáticos.
La sensación era la de estar viendo una película neoyorquina entre glamour decadente, exceso visual y cultura estadounidense.
El Gucci de Demna: exageración, logos y personajes urbanos
La colección, bautizada “GucciCore”, profundiza la identidad estética que Demna viene desarrollando desde su llegada a la firma italiana.
Hubo siluetas exageradas, cuero negro brillante, tapados enormes, vestidos ajustados y logos omnipresentes. Pero también personajes reconocibles inspirados en distintos perfiles urbanos de Nueva York.
Según explicó el propio diseñador, quería mostrar personas que podrían cruzarse por las calles de Manhattan: mujeres ultra producidas, ejecutivos, socialités y figuras excéntricas que representan distintas maneras de entender la moda hoy.
Y en ese universo, Paris Hilton y Cindy Crawford no fueron solo invitadas especiales. Fueron símbolos perfectos de dos eras distintas del glamour que Gucci decidió unir sobre la misma pasarela.


