Si buscás una idea fácil para la cena, esta pasta cremosa de cebolla caramelizada es una opción simple, económica y muy sabrosa. Se prepara con pocos ingredientes y transforma una combinación cotidiana en un plato reconfortante, ideal para esos días en los que querés comer rico sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
La receta pertenece a Puli Cocina, cuenta de Instagram que comparte preparaciones prácticas para todos los días. En este caso, la propuesta tiene a la cebolla como protagonista: al cocinarla lentamente hasta caramelizarla, se convierte en la base de una salsa cremosa que después se combina con queso crema y pasta.
Ingredientes
Para 2 porciones:
- 3 o 4 cebollas
- Un chorrito de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- 1 chorrito de aceto balsámico o vinagre, opcional
- Ajo en polvo, a gusto
- Pimentón, a gusto
- Pimienta, a gusto
- 2 cucharadas de queso crema
- 200 g de pasta cocida

Paso a paso
- Cortar las cebollas: pelarlas y cortarlas en tiras finas.
- Cocinar lentamente: calentar una sartén con un chorrito de aceite de oliva y sumar las cebollas junto con la sal. Cocinar a fuego bajo hasta que estén bien tiernas y caramelizadas.
- Acelerar la caramelización: si querés reducir un poco el tiempo de cocción, agregar un chorrito de aceto balsámico o vinagre.
- Preparar la salsa: cuando la cebolla esté lista, incorporar el queso crema y condimentar con ajo en polvo, pimentón y pimienta. Mezclar hasta obtener una salsa cremosa y homogénea.
- Incorporar la pasta: sumar los 200 gramos de pasta previamente cocida y mezclar bien para que quede completamente cubierta por la salsa.
- Servir: llevar la pasta a los platos y servir bien caliente.
El tip para cortar cebolla sin llorar
Puli Cocina también compartió un truco sencillo para evitar las lágrimas al cortar cebolla: partirla al medio y enjuagarla debajo de un chorro de agua antes de cortarla. Según explica, este paso ayuda a retirar parte del ácido responsable de la irritación en los ojos.
Variantes para personalizar la pasta
- Con más verduras: sumá espinaca fresca, brócoli previamente cocido o champiñones salteados junto con la cebolla.
- Con un toque picante: agregá ají molido o unas hojitas de chile al momento de condimentar la salsa.
- Con más proteína: incorporá pollo desmenuzado, atún al natural o garbanzos cocidos para convertirla en un plato más completo.
- Con queso: terminá con queso rallado o parmesano por encima para darle un sabor más intenso.
- Versión más liviana: reemplazá el queso crema por queso untable descremado o yogur natural sin azúcar.




