Después de una semana de comidas calentitas y platos de invierno, el viernes invita a preparar algo un poco más liviano pero que siga siendo rico, abundante y fácil de resolver.
Esta tarta sin masa de zucchini, ricota y queso tiene justamente esa combinación: queda cremosa por dentro, ligeramente dorada por fuera y se prepara sin necesidad de hacer ni comprar una masa.
La base de la receta son los zucchinis, los huevos y la ricota, una combinación que permite conseguir un plato con buen aporte de proteínas y vegetales.
Además, se puede preparar con anticipación y guardar en la heladera, por lo que también es una excelente opción para tener comida lista durante el fin de semana.
Ingredientes para preparar la tarta sin masa de zucchini
Para 4 a 6 porciones
- 3 zucchinis medianos.
- 400 gramos de ricota.
- 4 huevos.
- 1 cebolla.
- 1 diente de ajo.
- 100 gramos de queso rallado.
- 150 gramos de mozzarella o queso cremoso.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 2 cucharadas de avena fina o harina integral.
- Nuez moscada.
- Sal.
- Pimienta.
- Orégano, opcional.
Cómo preparar la tarta de zucchini y ricota
Paso 1. Lavá bien los zucchinis y rallalos con la parte gruesa del rallador.
Paso 2. Colocalos en un colador, agregá una pizca de sal y dejalos reposar durante aproximadamente 10 minutos.
Paso 3. Presionalos con las manos o con un repasador limpio para retirar la mayor cantidad posible de líquido.
Este paso es importante para evitar que la tarta quede aguada.
Paso 4. Picá la cebolla y el ajo.
Paso 5. Calentá el aceite de oliva en una sartén y rehogá la cebolla durante unos minutos.
Paso 6. Incorporá el ajo y cociná apenas unos segundos más.
Paso 7. En un bowl grande, colocá los huevos y batilos ligeramente.
Paso 8. Agregá la ricota y mezclá hasta integrar.
Paso 9. Incorporá los zucchinis escurridos, la cebolla, el ajo, el queso rallado y la avena.
Paso 10. Condimentá con sal, pimienta, nuez moscada y, si te gusta, un poco de orégano.
Paso 11. Mezclá todos los ingredientes hasta obtener una preparación homogénea.
Cómo cocinarla
Paso 1. Aceitá ligeramente una fuente para horno.
Paso 2. Volcá toda la mezcla y emparejá la superficie.
Paso 3. Distribuí por encima la mozzarella o el queso cremoso cortado en pequeños trozos.
Paso 4. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 30 o 35 minutos.
Paso 5. Cuando el centro esté firme y la superficie dorada, retirala del horno.
Paso 6. Dejala reposar entre cinco y diez minutos antes de cortarla.
El secreto para que la tarta quede firme y no largue agua
El zucchini tiene un contenido muy alto de agua. Por eso, escurrirlo correctamente es el paso más importante de toda la receta.
Después de rallarlo y agregarle sal, dejalo descansar unos minutos. La sal ayudará a que libere parte de su líquido.
Luego presionalo con fuerza dentro de un repasador limpio o entre varias hojas de papel de cocina.
Cuanto más seco quede el zucchini, mejor será la textura final de la tarta.
Para qué sirven las dos cucharadas de avena
La avena ayuda a absorber parte de la humedad que pueden liberar los vegetales durante la cocción y le da mayor estructura al relleno.
También podés reemplazarla por:
- Harina integral.
- Harina de garbanzos.
- Pan rallado.
- Fécula de maíz.
Con harina de garbanzos, además, se suma un pequeño aporte extra de proteínas vegetales.
Cómo hacerla todavía más proteica
Si querés transformar esta tarta en una comida con todavía más proteínas, podés agregar:
- Pollo cocido desmenuzado.
- Atún al natural.
- Jamón cocido.
- Más claras de huevo.
- Queso cottage.
- Ricota extra.
Una combinación especialmente rica es sumar 200 gramos de pollo cocido desmenuzado al relleno antes de llevarlo al horno.
Otras verduras que se pueden sumar
Esta receta también funciona muy bien como una fórmula para aprovechar los vegetales que quedaron en la heladera.
Podés incorporar:
- Espinaca.
- Acelga.
- Brócoli.
- Zanahoria rallada.
- Morrón.
- Puerro.
- Champiñones.
Si utilizás verduras que liberan mucha agua, conviene cocinarlas previamente y escurrirlas antes de incorporarlas.
Con qué acompañar la tarta sin masa
Para una comida completa, podés servirla con:
- Ensalada de rúcula, tomate y palta.
- Hojas verdes con limón.
- Tomates cherry.
- Zanahoria rallada.
- Repollo y pepino.
- Vegetales asados.
También queda muy bien acompañada por una ensalada fresca de tomate, cebolla morada y albahaca.
Se puede comer fría
Sí. Y esa es una de las grandes ventajas de esta receta.
Recién salida del horno queda cremosa y con el queso fundido, pero una vez fría toma mayor consistencia y puede cortarse fácilmente.
Por eso también resulta práctica para llevar en un tupper, preparar el día anterior o servir en un almuerzo de fin de semana.
Cómo conservarla
Una vez fría, guardala dentro de un recipiente hermético en la heladera.
Puede conservarse durante aproximadamente tres días.
Para recalentarla, podés llevarla algunos minutos al horno o utilizar una sartén tapada a fuego bajo.
Una receta fácil para cerrar la semana
Con pocos ingredientes y sin necesidad de preparar una masa, esta tarta de zucchini, ricota y queso es una de esas recetas que sirven para resolver rápidamente una comida.
Es liviana, versátil, tiene un buen aporte de proteínas y admite infinidad de variantes según lo que haya en la heladera.
Una propuesta perfecta para este viernes: fácil de preparar, dorada por fuera, cremosa por dentro y rica tanto caliente como fría.

