A veinte años del nacimiento de Blanca Vicuña, su hija mayor junto a Pampita, Benjamín Vicuña volvió a hablar públicamente sobre el profundo aprendizaje que atravesó tras una de las experiencias más dolorosas de su vida.
Invitado a El Diario de Mariana (América), el actor chileno reflexionó sobre el duelo, el paso del tiempo y la manera en que logró transformar el dolor en una herramienta para acompañar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
Cómo la escritura se convirtió en un refugio
Durante la entrevista, Vicuña contó que encontró en la literatura un espacio de contención y reconstrucción emocional. Según explicó, la escritura comenzó casi de manera espontánea, a través de publicaciones en redes sociales donde compartía pensamientos y sentimientos vinculados a su experiencia personal.
Con el tiempo, esos textos dieron lugar a un intercambio profundo con personas que también estaban atravesando procesos de duelo.

"El dolor se transformó en luz a través de los años por medio de la escritura", expresó el actor.
Además, reconoció que los mensajes que recibió de lectores y seguidores terminaron convirtiéndose en una fuente de acompañamiento mutuo.
"Las respuestas son impresionantes y me emociona mucho ver que tuvo sentido que algo tan doloroso haya generado tanta luz", agregó.

La enseñanza que le dejó Blanca
Lejos de hablar únicamente de la pérdida, Vicuña puso el foco en las enseñanzas que incorporó a partir de esa experiencia.
"Aprendí a vivir, a intentar, a disfrutar el momento y mirar a los ojos", afirmó.
También explicó que el dolor lo llevó a valorar aún más los vínculos familiares y a estar presente en los pequeños momentos cotidianos.
"Aprendí a abrazar a mis hijos, agradecer y a estar conectado con el presente", señaló.
Sus palabras reflejan una mirada construida a lo largo de los años, en la que el recuerdo de Blanca continúa presente, pero transformado en una forma distinta de amor y de conexión con la vida.

El recuerdo de Blanca, siempre presente
Blanca falleció en 2012, a los seis años, y desde entonces tanto Benjamín Vicuña como Pampita la recuerdan públicamente en fechas especiales.
Hace apenas unas semanas (el 15 de mayo), el recuerdo volvió a cobrar protagonismo cuando la joven hubiera cumplido 20 años. Familiares y seres queridos compartieron emotivos homenajes en redes sociales para mantener viva su memoria.
Entre ellos se destacó una carta publicada por Brisa Ardohain, prima de Blanca y ahijada de Pampita, quien expresó el dolor por el paso del tiempo y la ausencia de quien definió como una presencia luminosa dentro de la familia.
Dos décadas después de su nacimiento, Blanca sigue ocupando un lugar central en la vida de quienes la amaron. Y cada vez que Benjamín Vicuña habla de ella, elige hacerlo desde un lugar de amor, memoria y aprendizaje, honrando el legado que dejó en su vida y en la de toda su familia.




