Hace más de una década que Bere vive en una institución de Santa Fe. Hoy tiene 16 años, cursa el tercer año de la escuela secundaria, sueña con convertirse en veterinaria y decidió contar su historia con la esperanza de encontrar una familia que la adopte.
Su testimonio fue difundido a través de un video compartido por el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga), una iniciativa que busca visibilizar su historia y acercarle la oportunidad que tanto espera.
En el video, Bere se presenta con sencillez y emoción. Cuenta que tiene 16 años y que desde hace más de diez vive en una institución donde comparte su día a día con otras niñas y adolescentes.
Actualmente cursa el tercer año del secundario y, cuando termina las clases, disfruta de pasar tiempo con sus hermanos y con su sobrina. Además, tiene muy claro cuál es su proyecto de vida: quiere estudiar Veterinaria.

Su deseo más profundo, sin embargo, es otro: tener una familia que la acompañe y la vea crecer. La búsqueda forma parte de la Convocatoria Pública Nº 32/23, impulsada por el Juzgado de Familia de San Cristóbal junto al Ruaga.
La directora del organismo, Adriana Bonelli, explicó que Bere manifestó expresamente su deseo de ser adoptada y que, por ese motivo, el juez autorizó la realización de un video para dar a conocer su historia. El objetivo es que más personas puedan conocerla y que quienes estén en condiciones de adoptar se animen a iniciar el proceso.
Ya hubo personas interesadas en adoptar a Bere
La difusión del caso tuvo una importante repercusión y despertó el interés de muchas personas. Según informó Bonelli, desde que el video comenzó a circular ya se recibieron siete consultas de posibles postulantes.
Sin embargo, recordó que quienes deseen avanzar deberán cumplir con los requisitos establecidos por la ley. Entre ellos, tener al menos 16 años más que Bere y atravesar el mismo proceso de evaluación que cualquier familia inscripta en el registro.
Luego de las entrevistas e informes técnicos correspondientes, será el juez quien determine cuál es la persona o familia que mejor responda a las necesidades de la adolescente. La historia de Bere volvió a poner sobre la mesa la importancia de las convocatorias públicas para adolescentes que esperan una familia.
Mientras muchos niños pequeños encuentran rápidamente un hogar, los jóvenes suelen afrontar mayores dificultades para ser adoptados, a pesar de tener los mismos sueños, proyectos y deseos de construir un futuro acompañado.
Con apenas 16 años, Bere sigue confiando en que existe una familia dispuesta a abrirle las puertas de su hogar y compartir con ella una nueva etapa de su vida.




