Hay historias personales que, tarde o temprano, encuentran la manera de convertirse en moda. Para Luján Sáez, esa historia tiene dos grandes protagonistas: el hockey y la indumentaria.
El miércoles 26 de agosto, en La Rural, la diseñadora presentó N.1, su primera colección dentro de BAFWEEK Primavera/Verano 2027 y el debut oficial de LS, una nueva etapa que toma el legado de ONA SÁEZ para llevarlo hacia un lenguaje contemporáneo.
La propuesta reunió alrededor de 30 looks y puso en diálogo dos universos que durante años convivieron en la vida de la diseñadora: el deporte y la moda. En la pasarela, el hockey dejó de ser una referencia literal para convertirse en un lenguaje estético atravesado por la alta costura, el denim, la sastrería y el trabajo artesanal.

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N.1: el hockey como punto de partida
La colección nace de una idea sencilla pero poderosa: aquello que nos forma también puede convertirse en identidad.

En N.1, elementos propios del hockey como las canilleras, hombreras, cascos, redes, líneas de cancha y uniformes son reinterpretados desde la moda. Lo funcional se transforma en recurso de diseño y los códigos deportivos aparecen intervenidos con una mirada urbana y experimental.

La propuesta también incorpora otros elementos que forman parte del universo de Luján Sáez: el denim reconstruido, la customización, las transparencias, las estructuras, las tachas y la intervención manual.

El resultado es una colección donde conviven fuerza y sensibilidad, disciplina y libertad, memoria y transformación.
Del hockey couture al street denim
El desfile se organizó en diferentes capítulos que permitieron contar la historia de N.1 como un recorrido.
El comienzo estuvo marcado por Hockey Couture, donde las referencias a la indumentaria deportiva fueron llevadas hacia un terreno de lujo. Canilleras, hombreras, redes y estructuras propias del hockey aparecieron junto a cuero, sastrería, cadenas y corsetería.

Después, El juego como lenguaje trasladó las gráficas del deporte a las prendas. Las líneas de cancha, las redes y las geometrías del hockey se transformaron en estampas, jacquares y recursos de sastrería.

El tercer capítulo, Street/Denim, llevó la colección hacia uno de los territorios más reconocibles de la diseñadora. Jeans reconstruidos, patchworks, múltiples cinturones, tachas y procesos artesanales se mezclaron con códigos deportivos y rockeros.
El archivo del hockey argentino también llegó a la pasarela
Uno de los momentos más conceptuales del desfile fue El Archivo, capítulo en el que fotografías históricas del hockey argentino fueron recuperadas para convertirse en estampas de gran formato.

La decisión transforma al deporte en memoria. Las imágenes funcionan como una manera de hablar de pertenencia, identidad y legado, pero también de conectar la historia personal de la diseñadora con una historia colectiva.
En N.1, el archivo no aparece como nostalgia: se convierte en materia prima para crear algo nuevo.
Cuando el denim se transforma en una joya
Otro de los grandes protagonistas fue el denim, un material que Luján Sáez resignifica a lo largo de toda la colección.

En El Denim como Joya, el jean deja atrás su carácter cotidiano para convertirse en una superficie preciosa. Foil, aplicaciones, brillo y bordados intervienen el tejido y lo llevan hacia un terreno más sofisticado.
Hacia el final, esa transformación alcanza su máxima expresión. El denim adquiere volumen y construcción escultórica, con fibras que se convierten en texturas tridimensionales y formas que se alejan por completo de la idea tradicional del jean.
La Virgen de Luján, entre protección, origen e identidad
El cierre fue uno de los momentos más simbólicos de la colección.Dos vestidos inspirados en vitrales religiosos, en tonos celeste, blanco y plata, pusieron en escena la figura de la Virgen de Luján como símbolo de protección, origen e identidad.

Su presencia conecta directamente con el nombre de la diseñadora y con una dimensión más íntima de la propuesta. Después de atravesar el deporte, el archivo, el denim y la experimentación, el desfile encuentra en este símbolo una manera de volver al origen.
La colección plantea así un contraste permanente entre protección y vulnerabilidad, fuerza y sensibilidad.

Moda, música y nuevas musas
El debut de LS también tuvo una dimensión performática. La artista emergente Lisa Scha acompañó el desfile con una performance musical en vivo que creó una atmósfera intensa y emocional.
La pasarela contó además con la presencia de algunas de las musas vinculadas al universo de la marca, entre ellas Juana Tinelli, Indiana y Allegra Cubero, Olivia Cattaneo y Charo Calamaro, entre otras invitadas.

De esta manera, la presentación trascendió la idea tradicional de desfile para convertirse en una experiencia donde moda, música, identidad y performance compartieron escenario.
Luján Sáez: una nueva etapa con la mirada puesta en el origen
N.1 funciona, en definitiva, como una declaración de principios.
La colección no busca solamente presentar una nueva marca, sino explicar de dónde viene y hacia dónde quiere ir. El legado de ONA SÁEZ aparece reinterpretado desde una nueva generación, con una mirada más experimental y personal.
El hockey aporta disciplina, pertenencia y resiliencia. La moda suma sensibilidad, artesanía y libertad de expresión. El denim funciona como puente entre ambos mundos.

Y en ese cruce aparece LS: una marca que no busca ocupar un lugar determinado en un ranking, sino construir identidad a partir de aquello que la hizo posible.
Porque antes de cualquier resultado, existe un recorrido. Y en el caso de Luján Sáez, ese recorrido empieza en el hockey, atraviesa la moda y llega a una nueva forma de contar su propia historia.

créditos: Valentina Navarro (@valen.navarrro_).

