Mariana Fabbiani brilló en la gala de Fundaleu con un vestido de alta costura cubierto de flecos de cristal, una pieza artesanal que convirtió el movimiento en protagonista.
Mariana Fabbiani llegó a la gala anual de Fundaleu con uno de esos vestidos que no necesitan demasiados accesorios para convertirse en el centro de todas las miradas. La conductora eligió una pieza de alta costura de Gabriella G Collection, completamente trabajada con flecos de cristal.
El detalle que hace especialmente impactante al diseño está en su confección: tiene 2.380 tiras de flecos de cristal, bordadas a mano una por una. El resultado es un vestido-joya que cambia con el movimiento y que, al caminar, refleja la luz creando un efecto casi hipnótico.
Mariana Fabbiani y un vestido que cobra vida con el movimiento
La silueta del vestido es larga, al cuerpo y sin mangas, con un escote cerrado y una caída que acompaña la figura. La superficie está completamente cubierta por hileras de cristales que generan una textura brillante y dinámica.

Los flecos son los grandes protagonistas. Al desplazarse, se mueven junto con el cuerpo y multiplican los reflejos, haciendo que la pieza se vea diferente en cada movimiento.
Ahí está una de las claves del diseño: más que un vestido simplemente brillante, es una pieza pensada para interactuar con la luz y con quien la lleva.
2.380 flecos de cristal bordados a mano
La elaboración artesanal es uno de los detalles que distingue a este vestido de alta costura. Según la información compartida sobre la pieza, cada una de las 2.380 tiras de flecos de cristal fue bordada a mano, una por una.

El trabajo convierte al vestido en una verdadera pieza de joyería llevada al terreno de la moda. La cantidad de aplicaciones y el movimiento de los cristales hacen que el diseño tenga una presencia especial incluso cuando la silueta se mantiene relativamente limpia.

El detalle de la abertura y los accesorios
El vestido también incorpora una abertura pronunciada en la falda, que deja una de las piernas al descubierto y suma movimiento a la silueta. El recurso permite que los flecos acompañen el andar y refuerza el efecto liviano de una pieza que, visualmente, parece estar en permanente movimiento.

Fabbiani completó el look con sandalias de tiras finas y taco, manteniendo el foco en el vestido. El calzado aparece como un complemento sutil frente al protagonismo de los cristales.

Un look de gala donde el vestido fue el protagonista
Para la ocasión, Mariana llevó el pelo suelto, con ondas suaves y flequillo, en sintonía con una propuesta de belleza elegante que acompañó sin competir con el vestido.

El resultado fue un look de gala sofisticado, en el que la artesanía y el movimiento ocuparon el centro de la escena. Una elección que demuestra cómo un vestido de alta costura puede convertirse en mucho más que una prenda de noche: puede ser una pieza que cobra vida cuando empieza a caminar.


