Hay una faceta de Juliana Awada que desde hace tiempo forma parte de su estilo de vida: el interés por el bienestar, la alimentación consciente, el movimiento y esos momentos de pausa que permiten volver a conectar con uno mismo.

Esta vez, ese universo la llevó hasta Montreux, Suiza, donde pasó algunos días en Clinique La Prairie realizando tratamientos orientados al bienestar y la longevidad. Allí también participó de la presentación de Unlocking Longevity, el libro recientemente publicado por Simone Gibertoni, CEO de la institución.

Más allá del escenario, las imágenes muestran a una Juliana distendida, sonriente y natural, disfrutando de unos días alejados de su rutina habitual.

Juliana Awada y una tendencia que cambia la manera de hablar del bienestar
La longevidad se convirtió en uno de los grandes temas del universo wellness. Pero la conversación actual ya no pasa solamente por vivir más años, sino por intentar transitarlos conservando vitalidad, autonomía y bienestar.

Esa es precisamente la mirada que atraviesa Unlocking Longevity: A Modern Blueprint for Lifelong Vitality. Publicado en junio de 2026 y escrito por Gibertoni, el libro propone abordar la longevidad a partir de cuatro áreas conectadas entre sí: medicina, nutrición, movimiento y bienestar.


La idea de fondo es pensar el cuidado personal de una manera integral y preventiva, un concepto que también está en el centro de los programas desarrollados por la clínica suiza.

Y es justamente allí donde la presencia de Awada adquiere otro sentido: más que una aparición social, las fotos retratan una pausa dedicada al cuidado personal, en sintonía con una filosofía que ella suele transmitir también a través de sus hábitos cotidianos.

El look effortless de Juliana Awada en Suiza
Como siempre, Juliana también dejó una pequeña lección de estilo. Para una de las jornadas eligió una paleta completamente otoñal, con verde oliva y tonos tierra como protagonistas.

Llevó una blusa liviana de cuello alto y transparencias sutiles combinada con jeans, y completó el estilismo con una chaqueta de textura gamuzada llevada sobre los hombros.

Un look relajado pero sofisticado, construido con básicos y sin excesos, que resume bastante bien su fórmula personal: prendas simples, buenos materiales y una elegancia que parece no estar demasiado pensada.

En otra de las imágenes aparece con bata blanca dentro de las instalaciones, reforzando el costado más íntimo de este viaje: unos días destinados a bajar el ritmo y poner el foco en el bienestar.

