Ecografía transvaginal: descubrió que la atendió un falso médico
 

Se hizo una ecografía transvaginal y un mes después descubrió que la había atendido un falso médico: el caso fue considerado un abuso

La mujer, de 33 años, creyó que quien realizaba sus estudios era un profesional habilitado. Más de un mes después supo que Cristian Leonardo Rodríguez ejercía ilegalmente la medicina. Ahora, el juez Sebastián Casanello amplió su procesamiento y consideró que la práctica transvaginal constituyó abuso sexual con acceso carnal.
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Una consulta médica que, en principio, debía ser un procedimiento de rutina terminó convirtiéndose para una mujer de 33 años en una experiencia que todavía le genera angustia y desconfianza, según reconstruyó la periodista Florencia Illbele en Infobae. El 21 de abril de 2025, una mujer identificada como B. acudió a un consultorio del barrio porteño de Versalles para realizarse una ecografía mamaria y otra transvaginal. En ese momento estaba convencida de que quien la atendía era un médico.

No lo era.

La mujer recién descubrió la verdadera identidad profesional de quien había realizado los estudios más de un mes después, cuando la Policía Federal allanó el lugar donde había sido atendida. Ahora, el caso volvió a tomar relevancia a partir de una resolución del juez federal Sebastián Casanello, quien amplió el procesamiento con prisión preventiva de Cristian Leonardo Rodríguez y consideró que la práctica transvaginal realizada a B. constituyó abuso sexual con acceso carnal.

El magistrado entendió que el engaño sobre la condición profesional de Rodríguez fue determinante para que la paciente aceptara someterse al estudio. La mujer había dado su consentimiento para realizarse una ecografía, pero lo había hecho creyendo que estaba frente a un profesional habilitado.

Por qué la mujer no supo que estaba frente a un falso médico

La historia comenzó el 14 de abril de 2025, cuando B. consultó a una ginecóloga por una infección en una de sus mamas que le provocaba fiebre y malestar.

Como parte de la atención, la profesional le indicó una ecografía mamaria y otra transvaginal. Ambos estudios podían realizarse en el mismo lugar, el Consultorio Médico Moliere, ubicado en la calle Moliere al 1600, en Versalles.

Se hizo una ecografía transvaginal y un mes después descubrió que la había atendido un falso médico: el caso fue considerado un abuso. Foto Gentileza Infobae.

La mujer consiguió un turno para el 21 de abril y se presentó allí sin saber quién sería la persona encargada de realizarle los estudios. Según declaró posteriormente ante la Justicia, nadie le había explicado si la atención estaría a cargo de una mujer o de un hombre.

Pagó $16.000 por cada ecografía y entró al espacio donde se realizaban las prácticas. Allí advirtió algunos elementos que le resultaron llamativos, entre ellos que el lugar tenía características de un consultorio odontológico.

Sin embargo, nada de eso le permitió advertir que quien tenía delante no era un médico.

Rodríguez utilizaba documentación y un sello que lo presentaban como “Médico-U.B.A.”, además de atribuirse especialidades como terapia intensiva, cardiología, Doppler y ecografía.

Durante la consulta realizó primero el estudio mamario. Después comenzó la ecografía transvaginal, una práctica que la mujer ya se había realizado anteriormente y que, según explicó, había transcurrido de otra manera en otras oportunidades.

Entre las situaciones que le generaron incomodidad estuvo la falta de privacidad para cambiarse y el hecho de que Rodríguez permaneciera dentro del consultorio durante todo el procedimiento.

En ese momento, sin embargo, B. no sabía que el hombre que estaba realizando el estudio no tenía título ni matrícula médica.

El día que descubrió quién la había atendido

La verdad salió a la luz el 26 de mayo de 2025, cuando efectivos de la Policía Federal allanaron el Consultorio Médico Moliere en el marco de la investigación contra Rodríguez.

La mujer se enteró de lo ocurrido a través de una persona cercana que conocía sus problemas de salud y sabía que se había atendido allí.

Le llegó una publicación sobre el operativo y reconoció al hombre que aparecía en las imágenes.

Vi su foto y lo reconocí por la contextura física”, declaró ante la Justicia.

Entonces buscó los estudios que le habían realizado y encontró allí el nombre de Cristian L. Rodríguez y el sello con el que se presentaba como profesional.

Fue en ese momento cuando comprendió que quien había realizado sus ecografías no era médico.

El impacto fue inmediato.

Cuando me enteré, sentí mucho enojo, mucha bronca, me puse mal, pensé en mis hijas mujeres”, contó la mujer durante su declaración.

También explicó que la experiencia modificó su relación con futuras consultas y estudios médicos: “Te queda un trauma, porque no sé quién me va a atender”.

Por qué Casanello consideró que hubo abuso

Uno de los puntos centrales que debió analizar el juez Sebastián Casanello fue qué había ocurrido con el consentimiento de la paciente.

B. había concurrido voluntariamente a realizarse las ecografías. Pero, según el análisis judicial, esa decisión estuvo condicionada por una circunstancia que ella desconocía: creía que estaba siendo atendida por un médico habilitado.

Para Casanello, el engaño no se limitó al uso de documentación falsa. También estuvo acompañado por todo el contexto que rodeaba la atención: el consultorio, sus empleados, la derivación realizada por una ginecóloga y la aparatología utilizada.

Según sostuvo el magistrado, todos esos elementos funcionaron como un montaje que permitió a Rodríguez presentarse como un profesional de la medicina y evitar que la paciente descubriera el engaño.

En ese contexto, el juez consideró que el error en el que se encontraba la mujer afectó de manera sustancial su capacidad de decidir libremente si quería someterse a la práctica realizada.

Por eso, encuadró la conducta de Rodríguez en el delito de abuso sexual con acceso carnal, previsto en el artículo 119 del Código Penal.

La resolución también tuvo en cuenta las consecuencias que el episodio produjo en B., especialmente la angustia, la bronca y la desconfianza que manifestó después de descubrir quién había realizado el estudio.

Quién es Cristian Leonardo Rodríguez

Rodríguez ya se encontraba detenido y procesado antes de que apareciera esta nueva acusación.

La investigación había comenzado a partir de distintos hechos que indicaban que llevaba años ejerciendo ilegalmente la medicina.

Según la causa, utilizaba títulos y matrículas falsas y se presentaba como médico de la Universidad de Buenos Aires. La propia Facultad de Medicina de la UBA informó que no tenía antecedentes de Rodríguez como profesional y que la matrícula que utilizaba correspondía a otra persona.

La investigación también estableció que había trabajado en distintos ámbitos de atención médica.

Entre ellos, aparece el Centro Médico del Sol, en Tigre, donde se desempeñó como especialista en cardiología entre julio y noviembre de 2024. Durante ese período habría realizado 492 consultas.

También había prestado servicios para una empresa de internación domiciliaria y realizado seguimiento virtual de pacientes durante la pandemia de coronavirus.

El antecedente por la muerte de una paciente

La causa contra Rodríguez había adquirido especial gravedad por la investigación relacionada con la muerte de María Patrocinio Gambarte Lecumberri, una jubilada a la que había atendido tanto en un hospital municipal como en su domicilio.

Ese expediente derivó en una investigación por distintos delitos, entre ellos ejercicio ilegal de la medicina, uso de documentación falsa, estafas y abandono de persona.

Rodríguez fue detenido el 26 de mayo de 2025, justamente el día en que se realizó el allanamiento del Consultorio Médico Moliere.

Ahora, la Justicia incorporó un nuevo hecho a la acusación: la denuncia de B. y la práctica transvaginal realizada mientras el acusado se presentaba falsamente como médico.

La investigación continúa

Con la nueva resolución, Casanello mantuvo la prisión preventiva de Rodríguez. El juez consideró que el acusado había continuado ejerciendo ilegalmente la medicina pese a encontrarse involucrado en procesos penales y sujeto a medidas cautelares.

También amplió el embargo sobre sus bienes, que pasó de $100 millones a $200 millones.

Mientras la investigación continúa, el caso de B. deja expuesta otra dimensión de la trama: la vulnerabilidad de los pacientes frente a alguien que consigue construir una apariencia de legitimidad dentro de un ámbito médico.

Para la mujer, el problema no terminó cuando descubrió que Rodríguez no era médico. La experiencia también modificó algo más básico: la confianza con la que vuelve a entrar a un consultorio.

Te queda un trauma, porque no sé quién me va a atender”, dijo ante la Justicia.

Y esa frase resume el impacto que tuvo descubrir, más de un mes después, que el hombre al que había confiado su salud nunca había sido el profesional que ella creyó tener delante.

Foto de portada: imagen ilustrativa de 1234rf

 
   

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