Está en remeras, edificios, hospitales y campañas de concientización. Lo reconocemos como una señal de acompañamiento y un recordatorio de la importancia de la detección temprana. Sin embargo, cuando queremos compartirlo en un mensaje, el lazo rosa no tiene un emoji propio.
Esa ausencia fue el punto de partida de #SumaElLazoRosa, una campaña impulsada por el emprendimiento argentino Sirenas con Turbante a través de Change.org. El pedido es concreto: que WhatsApp y otras plataformas de mensajería incorporen el símbolo internacional de la concientización sobre el cáncer de mama.

Según la información difundida por el equipo impulsor, más de 27.000 personas ya firmaron la petición. Su objetivo es que el lazo rosa forme parte del lenguaje cotidiano y ayude a sostener la conversación sobre salud mamaria más allá de octubre.
Un pequeño símbolo para mantener una conversación importante
Un emoji puede acompañar un mensaje, expresar cercanía o recordar algo que merece atención. Desde esa mirada, las impulsoras proponen sumar una herramienta sencilla para hablar de detección temprana, acceso a tratamientos y acompañamiento a quienes atraviesan la enfermedad.
“Puede parecer un detalle menor, pero es mucho más que un ícono. Es un recordatorio constante de la detección temprana, una herramienta para compartir amor y acompañamiento, y un gesto simbólico hacia quienes atraviesan esta enfermedad. Un gesto digital para una causa real”, expresa el equipo en el comunicado de la campaña.

La necesidad de acercar información sigue siendo central. Un estudio presentado por Fundación Instituto Natura y Avon en 2025 encontró que solo cuatro de cada diez mujeres en Argentina tienen información suficiente sobre cómo cuidar su salud mamaria.
A su vez, la información oficial de salud señala que, cuando el cáncer de mama se detecta en estadios iniciales, las tasas de curación pueden superar el 90%. Por eso, mantener visible el tema puede contribuir a recordar la importancia de los controles y la consulta médica.
Cómo nació el pedido del emoji del lazo rosa
La idea surgió de una dificultad cotidiana: preparar contenidos sobre cáncer de mama y no encontrar entre los emojis su símbolo más reconocible.
“En redes usamos emojis como parte fundamental del lenguaje visual. Pero al momento de comunicar sobre el cáncer de mama, notamos que el símbolo más importante de todos —el lazo rosa— simplemente no existe para usar en posteos, mensajes o historias”, cuenta Juana, community manager del emprendimiento.
“Nos pareció una contradicción enorme: ¿cómo puede ser que el mundo entero lo tenga en remeras, edificios y eventos, pero no esté en el lugar donde más nos hablamos?”, agrega.
Actualmente existe un emoji de lazo conmemorativo, cuyo diseño depende de cada plataforma y suele mostrarse en amarillo. La campaña propone incorporar un lazo rosa propio, junto al símbolo existente.
Para sus impulsoras, tenerlo disponible permitiría expresar apoyo de una manera inmediata y reconocible, tanto en una conversación personal como en una publicación de concientización.
Una campaña que busca llegar a más países
Según el comunicado, la petición tiene presencia en Argentina, Australia, Brasil, Estados Unidos, España, Italia y Francia. También recibió el apoyo de organizaciones como Fundación Instituto Natura, MACMA, CIMA, CEMA, WikiCancer, Rosas del Plata y Flechas Rosas.
El próximo paso es continuar reuniendo adhesiones y acercar el pedido a los equipos de las plataformas digitales.
Además, las organizadoras proyectan presentar una propuesta ante el Consorcio Unicode en 2027, el organismo que estandariza los emojis. Su incorporación requiere una evaluación técnica: las firmas permiten visibilizar el reclamo, pero no garantizan la aprobación de un nuevo símbolo. Unicode confirma que la recepción de propuestas volverá a abrir en 2027 y establece criterios específicos para su selección.
Cómo sumarse a #SumaElLazoRosa
Quienes quieran apoyar la iniciativa pueden firmar y compartir la petición en change.org/SumaElLazoRosa y difundirla con el hashtag #SumaElLazoRosa.
La propuesta busca que un símbolo que ya forma parte de tantas campañas también encuentre su lugar en los mensajes cotidianos: para acompañar, compartir información y mantener presente el cuidado de la salud mamaria durante todo el año.

