No todas las plantas necesitan una maceta con tierra para desarrollarse. Existen especies que crecen perfectamente en agua, lo que las convierte en una alternativa excelente si buscás una decoración diferente o si querés iniciarte en la jardinería sin grandes complicaciones de mantenimiento.

Durante los meses fríos, cuando pasamos más tiempo dentro de casa, sumar rincones verdes en recipientes transparentes aporta calidez y frescura a cualquier ambiente.
Potus
El potus es una de las plantas más resistentes y fáciles de multiplicar. Para cultivarlo en agua, solo tenés que cortar un tallo que cuente con al menos un nudo y colocarlo en un recipiente con agua limpia; en pocos días vas a ver cómo empiezan a aparecer las primeras raíces.
Esta especie prefiere los ambientes luminosos, siempre sin sol directo. Además, alcanza un crecimiento muy rápido si le renovás el agua una vez por semana.

Bambú de la suerte
El bambú de la suerte (Dracaena sanderiana) es una de las opciones más elegidas para el cultivo acuático. Puede mantenerse durante años dentro de un florero con agua y algunas piedras en el fondo que ayuden a sostener la estructura de los tallos.
Para que se conserve en óptimas condiciones, lo ideal es utilizar agua filtrada o dejar reposar el agua de la canilla durante 24 horas antes de usarla.

Filodendro
El filodendro desarrolla raíces con total facilidad y se adapta muy bien al cultivo hidropónico doméstico. Basta con colocar un esqueje en un recipiente transparente para notar, en pocas semanas, el nacimiento de nuevas raíces.
Al igual que el potus, requiere mucha luz natural de forma indirecta y cambios frecuentes de agua para mantenerse saludable.

Sansevieria
Conocida popularmente como "lengua de suegra", la sansevieria destaca por su forma erguida y estilizada. Es una planta sumamente resistente que se adapta de forma impecable al agua, siendo ideal para colocar en floreros cilíndricos que resalten su figura.
Para mantenerla en agua sin que la base sufra, se recomienda colocar solo unos pocos centímetros en el fondo del recipiente y ubicarla en un espacio con buena claridad.

Espatifilo
El espatifilo (o "cuna de Moisés") aporta un follaje verde intenso y tupido que luce de maravilla en frascos o recipientes amplios de vidrio. Sus raíces crecen fuertes en medio acuoso y le dan un toque visual muy atractivo a la decoración.
Necesita estar en un rincón con luz natural filtrada y requiere enjuagar muy bien sus raíces antes de introducirla en el agua para que se conserve perfecta.

Cómo cuidar las plantas que viven en agua
Aunque estas especies demandan menos atención que las cultivadas en tierra, existen algunos cuidados básicos que ayudan a preservarlas sanas:
- Cambiá el agua cada 7 o 10 días.
- Limpiá el recipiente periódicamente para evitar la formación de algas.
- Retirá las hojas o raíces que se vean dañadas.
- Evitá la exposición al sol directo durante muchas horas.
- Agregá fertilizante líquido específico cada algunas semanas durante su época de crecimiento.

