Que se pinche un neumático en plena calle o durante un viaje puede generar nervios y una pregunta inmediata: ¿qué hago ahora?
El episodio que vivió Daniela Celis, quien reconoció que no sabía cómo resolver la rotura de una rueda, volvió a poner sobre la mesa una necesidad concreta. Aprender a manejar no consiste solamente en mover un auto: también implica conocer algunos aspectos básicos de la movilidad y saber cómo reaccionar frente a un imprevisto.
“Me di cuenta de que tiene que existir algún curso de cómo cambiar las ruedas de los autos para las chicas”, reflexionó Daniela después de atravesar la situación.
Y esos espacios existen. Pero también hay conocimientos muy sencillos que pueden ayudarte a prevenir problemas y sentirte más segura al volante.
Si se pincha un neumático, no tenés que resolver todo sola
La autonomía no significa tener que saber cambiar una rueda sin ayuda. También es poder reconocer lo que está pasando, mantener la calma y saber a quién recurrir.
Frente a una situación inesperada, contar con asistencia y evitar improvisar puede ser tan importante como tener conocimientos técnicos. Lo fundamental es no sentir que manejar bien significa necesariamente poder resolver cualquier problema mecánico por tu cuenta.
Los controles básicos que pueden evitarte un problema
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el auto y el suelo. Por eso, mantenerlos en buen estado es fundamental para circular con seguridad.
No necesitás convertirte en especialista. Hay algunos controles simples que conviene incorporar:
- Revisar la presión una vez por mes.
- Controlarla también antes de salir de viaje.
- No olvidarse del neumático de auxilio.
- Observar si el dibujo está gastado o presenta un desgaste desparejo.
- Prestar atención si el volante vibra o si el auto se desvía hacia alguno de los lados.
- Consultar siempre la medida y la presión indicadas para tu vehículo.
La presión correcta puede encontrarse en el manual, en el marco de la puerta de la conductora o junto a la tapa de combustible. Conviene controlarla con los neumáticos fríos, antes de comenzar un recorrido.
Circular con una presión demasiado baja o demasiado alta puede afectar el control del auto, el frenado, el confort durante la marcha y el consumo de combustible.
Cómo saber si llegó el momento de cambiar los neumáticos
Además de controlar la presión, es importante mirar el estado general de las cubiertas. Si el dibujo está muy gastado, aparecen daños visibles o notás un desgaste irregular, conviene consultar a un especialista.
La duración no es igual para todos los neumáticos. Depende del uso, la forma de manejar, los caminos, el clima y el mantenimiento que recibieron.
Si solamente vas a comprar dos neumáticos nuevos, es más seguro colocarlos en las ruedas traseras, porque ayudan a conservar la estabilidad del auto ante una situación inesperada.
Qué señales no deberías ignorar
No hace falta entender cómo funciona cada parte del vehículo para registrar que algo cambió.
Si el auto tiende a irse hacia un costado cuando circulás en línea recta, puede ser necesario revisar la alineación. También conviene hacerlo si el volante quedó descentrado o si observás que algún neumático se desgastó más que los demás.
Si el volante vibra mientras manejás, puede existir un problema de balanceo. En ambos casos, lo indicado es llevar el auto a un taller especializado.
También se recomienda rotar los neumáticos aproximadamente cada 10.000 kilómetros. Esta tarea debe hacerse respetando las características y el sentido de giro de cada cubierta, por lo que conviene dejarla en manos de profesionales.
Manejar también implica conocer tu auto
Desde hace 17 años, Mujeres al Volante trabaja para acompañar a las mujeres en diferentes etapas de su relación con la conducción.
Uno de los pilares de su Academia son los talleres de Automecánica para Mujeres, dictados por mecánicas especializadas en modalidades presencial y online.
El objetivo no es convertir a las participantes en mecánicas, sino ayudarlas a conocer mejor su vehículo, incorporar hábitos de mantenimiento, detectar señales de alerta y contar con herramientas para tomar decisiones.
Entre las prácticas que se realizan se encuentran el cambio de un neumático, la medición de fluidos y el puente de batería.
La Academia también desarrolla Clínicas de Manejo Seguro y capacitaciones en autos, motos, vehículos 4x4 y camiones. Estas experiencias permiten ampliar la autonomía personal y, en algunos casos, descubrir nuevas posibilidades laborales.
Aprender a manejar también es aprender a gestionar el miedo
Una conductora puede conocer perfectamente la técnica y, sin embargo, sentirse bloqueada frente a una situación inesperada.
Por eso, Mujeres al Volante también creó Manejá tu miedo con amor, una formación presencial y online orientada a trabajar el miedo, la inseguridad y la ansiedad relacionados con la conducción.
La propuesta incorpora herramientas de autoconocimiento, respiración consciente, mindfulness y gestión emocional para ayudar a recuperar la calma y manejar con mayor confianza.
“No buscamos que una mujer tenga que saber resolver absolutamente todo sola. Para nosotras, la autonomía también es saber cuándo y a quién pedir ayuda. Lo que buscamos es que tenga conocimientos, herramientas y confianza para entender qué está pasando y poder tomar decisiones. Y que todas esas herramientas también las podamos llevar a la vida misma”, explica Luly Dietrich, fundadora de Mujeres al Volante.
Si sentís que necesitás aprender más sobre tu auto o ganar confianza al manejar, podés conocer las propuestas presenciales y online de la Academia en @mujeresalvolante y en www.mujeresalvolante.com.

