Si durante los últimos años la moda nos habló de minimalismo, lujo silencioso y estética clean girl, ahora parece que llegó el momento de cambiar las reglas. Más es más y el brillo vuelve a convertirse en protagonista.
La tendencia tiene nombre: bedazzling. Y aunque quizás la palabra no te resulte familiar, seguramente ya la viste en las redes sociales. Cristales pegados en fundas de celulares, carteras intervenidas con piedras, jeans llenos de strass y hasta objetos cotidianos transformados en piezas brillantes.
La estética, que tiene un inconfundible espíritu de los años 2000, volvió con fuerza y encontró en celebridades como Kylie Jenner a una de sus grandes impulsoras.
Mirá También

Alerta tendencia: 1 color + 1 prenda + 1 zapato que no te pueden faltar la temporada que viene
¿Qué es el bedazzling?
El término proviene de la palabra inglesa bedazzle, que significa deslumbrar. Y justamente de eso se trata esta tendencia: tomar una prenda o un objeto y cubrirlo de piedras, cristales, gemas, lentejuelas o strass. La idea es transformar algo cotidiano en una pieza mucho más llamativa y personal.

¿Una funda de celular sencilla? Se llena de piedras. ¿Un jean básico? Se interviene con cristales. ¿Una cartera que ya no usás demasiado? Un poco de brillo puede darle una nueva vida.
Y ahí está, justamente, uno de los grandes atractivos del bedazzling: no siempre implica salir a comprar algo nuevo.

Kylie Jenner y el regreso de una estética que parecía olvidada
Una de las figuras que ayudó a poner nuevamente esta tendencia en el centro de la conversación fue Kylie Jenner. La empresaria mostró recientemente una estética cargada de rosa, brillo y pequeñas piedras que rápidamente llamó la atención en las redes sociales.

Pero, en realidad, el bedazzling no es algo nuevo. Para entenderlo hay que viajar directamente a finales de los años 90 y, sobre todo, a los primeros años de los 2000. En esa época, los jeans con strass, las remeras intervenidas, los cinturones llenos de piedras y las carteras brillantes eran parte fundamental de la estética pop.
Y había referentes que lo llevaban como nadie: Paris Hilton, Britney Spears, Christina Aguilera y Mariah Carey, entre otras grandes figuras de aquella época.

Incluso existía el famoso Bedazzler, una herramienta especialmente diseñada para colocar piedras y aplicaciones sobre diferentes materiales.
Hoy, la generación que recupera los códigos Y2K volvió a poner esta estética en circulación, pero con una nueva mirada.

La tendencia que propone llenar de brillo hasta el celular
Lo más divertido del bedazzling es que prácticamente no tiene límites. Las fundas de celulares son una de las superficies favoritas para experimentar con esta tendencia. Cristales de diferentes tamaños, piedras de colores, perlas y strass permiten crear diseños completamente personalizados.

Pero el brillo también llegó a:
- Carteras y bolsos.
- Jeans y prendas de denim.
- Zapatos.
- Anteojos.
- Neceseres.
- Vasos y botellas.
- Espejos.
- Accesorios.

La premisa es clara: si se puede decorar, se puede llenar de brillo.
Las uñas también se suman al bedazzling
Como era de esperar, esta tendencia también encontró su lugar en el universo beauty.
Las llamadas gemstone nails incorporan pequeñas piedras, cristales y perlas sobre las uñas. Se pueden llevar de una manera sutil, con apenas un detalle brillante, o apostar por una manicura completamente maximalista.

También regresaron los body gems, esas pequeñas aplicaciones de cristales que se colocan sobre el rostro o el cuerpo y que fueron uno de los grandes símbolos de la cultura pop de los 2000.
El brillo vuelve, pero esta vez con una gran dosis de creatividad.

Cómo llevar el bedazzling sin caer en el exceso
Aunque la esencia de esta tendencia es justamente animarse al brillo, no hace falta cubrir todo de cristales para sumarse.
Podés empezar por un solo detalle. Una funda de celular intervenida, una cartera con piedras o un jean con algunas aplicaciones pueden ser suficientes para incorporar el espíritu de la tendencia a tus looks.

Si, en cambio, sos fanática de la estética Y2K y del maximalismo, este es tu momento. La moda de 2026 parece haber dejado atrás el miedo al exceso y vuelve a celebrar todo aquello que brilla.
Porque después de varias temporadas en las que menos parecía ser más, el bedazzling llega para demostrar que, a veces, un poco —o mucho— brillibrilli puede cambiarlo todo.

