La moda argentina volvió a tener una cita con identidad federal. Los días 19 y 20 de septiembre, el Hotel Hilton de Puerto Madero fue escenario de la tercera edición de Pasarela Federal, la plataforma creada para acercar a Buenos Aires el trabajo de diseñadores, marcas y nuevos talentos de distintas regiones del país.
La iniciativa nació de la mano de Ingrid Grudke, Mica Mattaloni y Ailen Siboldi, tres modelos con más de dos décadas de experiencia en la industria que decidieron impulsar un espacio capaz de generar nuevas oportunidades y visibilidad para creadores de toda la Argentina.
Más que concentrarse en una única estética, Pasarela Federal propone justamente lo contrario: mostrar las diferentes identidades, historias y miradas que conviven dentro del diseño argentino.

Doce diseñadores llevaron sus colecciones a Pasarela Federal
A lo largo de las dos jornadas, doce diseñadores y firmas presentaron sus propuestas ante referentes de la industria, prensa especializada e invitados.

Participaron Josefa en Larena, Evelyna Campos, Natalia Hernández, Raiden, Ana Mejía, Espacio Catei, Flor Azán, Andrea Ojeda, Sidonia, Colman, Especies y Pablo Almenar.

Cada uno llevó a la pasarela un universo diferente, reforzando una de las ideas centrales del evento: que hablar de moda argentina implica también mirar más allá de Buenos Aires y reconocer la riqueza creativa que existe en diferentes puntos del país.

La procedencia, la cultura, los oficios y las historias personales de cada creador funcionan como parte de ese mapa diverso que Pasarela Federal busca poner en primer plano.










Una apertura en rojo con modelos consagradas

La primera jornada comenzó con un homenaje a la industria de la moda argentina y una imagen de alto impacto: un grupo de reconocidas modelos desfilando vestidas de rojo.

Participaron Rocío Vivas, Laura Rivarola, Carina Monteleone, Guada Juárez, Yanina Screpante, Natalia Pereyra, Sole Villareal e Inés Pujol, junto a las propias Ingrid Grudke, Mica Mattaloni y Ailen Siboldi.


Los vestidos pertenecían a destacados nombres del diseño nacional, entre ellos Claudio Cosano, Laurencio Adot, Adriana Costantini, Iara, Anna Rossatti, Ramírez y Fabián Kronemberg.

El rojo funcionó como hilo conductor y dio forma a una apertura pensada como reconocimiento a quienes construyeron y siguen construyendo la moda local.






El front row de Pasarela Federal
La tercera edición también convocó a referentes históricos y actuales de la industria. Entre los invitados estuvieron Adriana Costantini, Nequi Galotti, Evelyn Scheidl, Lucía Miranda, Elio De Angeli, Gastón Laisse y Fabio Toñanez, junto a celebridades, comunicadores y figuras vinculadas al diseño.

También acompañaron la propuesta Valeria Parodi, Andy Garmendia, Griselda Pelozzo y Pitu Di Marco, entre otros.

La presencia de distintos actores de la industria forma parte del objetivo del proyecto: generar un punto de encuentro entre diseñadores emergentes, referentes consolidados, medios y público.



El trabajo detrás de la pasarela
La producción de los desfiles reunió además a diferentes profesionales especializados. El peinado estuvo a cargo de Estudio EFFE, de Franco de los Santos y Fernando Enríquez, mientras que Gervasio Larrivey y su equipo realizaron el maquillaje.

El estilismo general fue responsabilidad de Roxana Harris y Gime Bright, con calzado de diseño de Luciano Marra y gafas de Óptica Control.
La edición contó además con el acompañamiento de Hotel Hilton, Hifiman, Silkey, La Oma, Front Row Studio, Balie Management, ProFit y Upra Agencia de Marketing.
Pasarela Federal: una vidriera para la moda argentina
El proyecto busca consolidarse como algo más que un calendario de desfiles.
Su objetivo es convertirse en una plataforma de difusión, encuentro y crecimiento para diseñadores emergentes, ofreciéndoles la posibilidad de mostrar su trabajo frente a la industria y generar nuevos vínculos.
En un escenario donde muchas veces la moda argentina queda concentrada geográficamente, Pasarela Federal propone ampliar esa mirada y poner en valor las raíces, técnicas, culturas e identidades que existen en las diferentes provincias.
La tercera edición volvió a demostrar que la riqueza del diseño argentino no responde a una única estética.
Está precisamente en su diversidad.


