Duraznos asados con manteca avellanada y helado de vainilla: la receta del postre elegante que se hace con pocos ingredientes
 

Duraznos asados con manteca avellanada y helado de vainilla: la receta del postre elegante que se hace con pocos ingredientes

Duraznos asados con manteca avellanada y helado de vainilla: la receta del postre elegante que se hace con pocos ingredientes
Si buscás un postre distinto, con pocos ingredientes y un resultado digno de restaurante, estos duraznos asados con manteca avellanada y helado de vainilla son una excelente opción. El contraste entre la fruta tibia, la manteca con sabor tostado y el helado frío crea una combinación irresistible.
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Los duraznos asados son una de esas recetas que demuestran que no hace falta complicarse para preparar un postre espectacular. Con ingredientes simples y una cocción breve, la fruta se carameliza, concentra su dulzura natural y se combina a la perfección con una manteca avellanada de sabor intenso. Sumale una bocha de helado de vainilla y vas a tener un final ideal para cualquier comida.

Duraznos asados con manteca avellanada y helado de vainilla: la receta del postre elegante que se hace con pocos ingredientes
Estos duraznos asados con helado de vainilla es una delicia.

Ingredientes para los duraznos asados:

  • 4 duraznos maduros pero firmes
  • 80 g de manteca
  • 3 cucharadas de azúcar rubia
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura fina de ½ limón
  • Una pizca de sal
  • 4 bochas de helado de vainilla
  • 40 g de almendras o avellanas tostadas
  • Hojas de menta fresca (opcional)

Preparación de los duraznos asados:

  • Paso 1: Lavá bien los duraznos y cortalos al medio. Retirá el carozo con cuidado para mantener las mitades enteras. Si son muy grandes, también podés dividirlos en cuartos.
  • Paso 2: Colocá la manteca en una sartén o cacerola pequeña y derretila a fuego medio. Primero aparecerá espuma y, luego, pequeños puntos dorados en el fondo. Cuando tome un color dorado intenso y desprenda un aroma similar al de las avellanas tostadas, retirala inmediatamente del fuego. Incorporá la esencia de vainilla, la ralladura de limón y una pizca de sal.
  • Paso 3: Disponé los duraznos con el lado del corte hacia arriba en una fuente para horno. Pincelalos con la manteca avellanada, espolvoreá el azúcar rubia y distribuí la miel sobre cada mitad.
  • Paso 4: Llevalos a un horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos. A mitad de la cocción, bañalos nuevamente con los jugos que se formen en la fuente para que queden más brillantes y sabrosos. Estarán listos cuando estén tiernos, apenas caramelizados y mantengan su forma.
  • Paso 5: Colocá dos mitades de durazno tibias en cada plato junto con una bocha de helado de vainilla. Completá con las almendras o avellanas tostadas apenas picadas, una cucharada de los jugos de cocción y, si querés, unas hojas de menta fresca.

Tips y variaciones para potenciar la receta

  • Elegí duraznos maduros pero firmes para evitar que se desarmen durante la cocción.
  • Prestá atención a la manteca avellanada: apenas adquiera un color dorado y aroma tostado, retirala del fuego para que no se queme.
  • Si los duraznos son muy dulces, podés disminuir la cantidad de miel.
  • No descartes los jugos de la fuente: funcionan como una salsa natural y realzan el sabor del postre.
  • También podés preparar esta receta con nectarinas, damascos o higos frescos cuando estén de temporada.
 
   

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