Cuando el horno empieza a dorar la masa y la cebolla ya está tierna, dulce y de un tono marrón dorado, esta galette empieza a tomar forma. El boniato asado aporta su textura suave, mientras que el queso azul suma ese sabor intenso que completa el relleno.
La preparación tiene además un detalle que hace la diferencia: la masa quebrada integral es casera y se prepara con harina integral, manteca fría y apenas unas cucharadas de agua. No necesita molde: se estira, se rellena y se pliegan los bordes hacia el centro para darle su característica forma rústica.
Ingredientes
Para la masa quebrada integral
- 200 g de harina integral de trigo
- 90 g de manteca fría, cortada en cubos pequeños
- 4 a 5 cucharadas de agua muy fría
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 1 boniato o batata mediano, en rodajas finas
- 2 cebollas grandes, en juliana
- 100 g de queso azul
- 120 g de queso crema o ricota
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
- 1 ramita de romero fresco
- 1 huevo, para pintar
Preparación paso a paso
1. Preparar la masa integral
En un bol, mezclá la harina integral con la sal. Agregá la manteca fría cortada en cubos y, con las puntas de los dedos, integrá rápidamente hasta obtener una textura arenosa.
Es importante no amasar de más, para evitar que la manteca se derrita.
2. Incorporar el agua y dejar reposar
Sumá el agua muy fría, cucharada a cucharada, uniendo la preparación con las manos y sin trabajar demasiado la masa. Tiene que quedar compacta, pero no pegajosa.
Envolvela en film transparente, aplastala ligeramente para formar un disco y llevá a la heladera durante un mínimo de 30 minutos.
3. Asar el boniato
Distribuí las rodajas de boniato en una bandeja para horno. Condimentá con aceite de oliva, sal, pimienta y unas hojas de romero.
Horneá a 180 °C durante 15 minutos, hasta que se ablanden un poco, pero sin que lleguen a cocinarse por completo.
4. Caramelizar las cebollas
Mientras tanto, cociná las cebollas cortadas en juliana en una sartén, a fuego bajo, con un chorrito de aceite y una pizca de sal.
Remové con paciencia durante 20 minutos, hasta que estén tiernas, dulces y de color marrón dorado. No hace falta agregar azúcar: la propia azúcar natural de la cebolla se carameliza durante la cocción.
5. Estirar la masa
Retirá la masa de la heladera y estirala con un rodillo sobre papel para horno, hasta formar un círculo de unos 3 a 4 mm de grosor.
6. Armar la galette
Untá el queso crema o la ricota en el centro de la masa, dejando un borde libre de unos 4 cm.
Distribuí por encima la cebolla caramelizada y después acomodá las rodajas de boniato asado.
Desmenuzá el queso azul sobre toda la superficie y agregá más romero fresco.
7. Cerrar y hornear
Plegá los bordes libres de la masa hacia el centro, cubriendo parte del relleno.
Batí el huevo y pintá la masa integral. Llevá al horno a 180 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que la masa esté bien cocida y crujiente.
Para disfrutar
Esta galette reúne en una misma preparación el sabor dulce y suave del boniato, la cebolla caramelizada y la intensidad del queso azul, todo sobre una masa integral casera que aporta una textura crujiente al hornearse.

