La historia de Jorge Messi y Celia Cuccittini, los padres de Lionel: problemas económicos, una familia dividida y el sacrificio que cambió todo - Revista Para Ti
 

La historia de Jorge Messi y Celia Cuccittini, los padres de Lionel: problemas económicos, una familia dividida y el sacrificio que cambió todo

Se conocieron siendo adolescentes en Rosario, formaron una familia de cuatro hijos y atravesaron años de esfuerzo económico. Cuando el talento de Lionel Messi abrió una oportunidad en Barcelona, Jorge Messi y Celia Cuccittini tomaron una decisión que los obligó a vivir separados para sostener el sueño de su hijo.
News
Google Logo

Seguí a Para Ti en
Google

News

Mucho antes de los Balones de Oro, los estadios repletos, los contratos millonarios y la consagración mundial, la historia de Lionel Messi comenzó dentro de una familia trabajadora de Rosario.

Jorge Messi y Celia Cuccittini fueron dos piezas fundamentales de ese recorrido. No solamente porque acompañaron a su hijo desde sus primeros partidos, sino porque cuando apareció una oportunidad que podía cambiarle la vida tuvieron que tomar una decisión familiar dolorosa: dividirse para que Lionel pudiera quedarse en Barcelona.

Celia y Jorge, los padres de Messi
Celia y Jorge, los padres de Messi

Detrás del jugador que llegaría a convertirse en una de las figuras más importantes de la historia del fútbol hubo años de trabajo, dificultades económicas, distancia y una familia intentando adaptarse a una realidad completamente nueva.

Jorge Messi y Celia Cuccittini: un amor que nació en Rosario

La historia de Jorge Messi y Celia Cuccittini empezó mucho antes de que su apellido fuera conocido alrededor del mundo.

Ambos crecieron en Rosario, dentro de familias trabajadoras, y se conocieron siendo muy jóvenes. Eran vecinos y el vínculo que comenzó durante la adolescencia terminó convirtiéndose en una relación que daría origen a una familia numerosa.

Se casaron el 17 de junio de 1978, mientras la Argentina vivía uno de los acontecimientos deportivos más importantes de su historia: el Mundial de fútbol que se disputaba en el país.

Celia y Jorge, los padres de Messi
Celia y Jorge, los padres de Messi

Poco después comenzaron a llegar sus hijos.

Rodrigo, el mayor, nació en 1980. Dos años después llegó Matías. El 24 de junio de 1987 nació Lionel Andrés Messi y, finalmente, en 1993, llegó María Sol, la menor de los cuatro hermanos.

La vida familiar transcurría lejos de cualquier lujo.

Jorge trabajaba en la industria metalúrgica y Celia también realizaba distintos trabajos para contribuir a la economía familiar. Con cuatro hijos, los ingresos debían administrarse con cuidado y el esfuerzo cotidiano formaba parte de la rutina.

Por entonces nadie podía imaginar hasta dónde llegaría el talento de aquel tercer hijo.

El talento de Lionel Messi que empezó a cambiar la vida familiar

Desde muy chico, Lionel tenía algo diferente.

Su habilidad con la pelota comenzó a llamar la atención cuando jugaba en Grandoli, el club de barrio al que llegó acompañado por su abuela materna, Celia Oliveira Cuccittini, una figura fundamental durante los primeros años de su vida futbolística.

Celia y Jorge, los padres de Messi
Celia y Jorge, los padres de Messi

Después llegó Newell's Old Boys.

Allí, ese chico pequeño que podía gambetear rivales mucho mayores comenzó a sobresalir cada vez más.

Jorge y Celia acompañaban esa pasión mientras intentaban sostener la rutina de una familia de seis integrantes.

Pero el camino empezó a complicarse cuando a Lionel le diagnosticaron un déficit de la hormona de crecimiento y apareció la necesidad de realizar un tratamiento médico que significaba también un importante esfuerzo económico.

Para una familia trabajadora, afrontar durante años ese tratamiento no resultaba sencillo. Al mismo tiempo, el talento del chico seguía creciendo. Y entonces apareció una posibilidad que cambiaría la historia de todos.

El viaje a Barcelona que cambió la vida de los Messi

En el año 2000, cuando Lionel tenía apenas 13 años, surgió la posibilidad de probarse en el FC Barcelona.

Era una oportunidad extraordinaria, pero también implicaba una decisión enorme para una familia profundamente arraigada a Rosario.

Los Messi viajaron a España intentando comenzar una nueva etapa juntos.

Desde el punto de vista deportivo, Lionel encontró rápidamente un lugar donde desarrollar su enorme potencial. Pero puertas adentro las cosas fueron bastante más difíciles.

La adaptación de la familia a Barcelona no fue sencilla.

Los hermanos extrañaban Rosario, sus amigos, su colegio y la vida que habían dejado atrás. María Sol, que todavía era una niña, tuvo especialmente dificultades para acostumbrarse, mientras Rodrigo y Matías también querían regresar.

Jorge y Celia quedaron entonces frente a una decisión que marcaría a toda la familia.

La decisión más difícil: Celia volvió a Rosario y Jorge se quedó con Lionel

Finalmente, la familia decidió dividirse. Celia regresó a Rosario con Rodrigo, Matías y María Sol. Jorge, en cambio, permaneció en Barcelona junto a Lionel, que tenía apenas 13 años y estaba comenzando una etapa decisiva dentro del club catalán.

Fue una elección atravesada por renuncias. Por un lado estaba un adolescente que tenía una posibilidad excepcional de desarrollar su carrera. Por el otro, había tres hijos que necesitaban recuperar su vida y su estabilidad en Argentina.

Jorge quedó entonces acompañando a Leo en Barcelona, ocupándose no solamente de su vida cotidiana sino también de todo lo relacionado con su incipiente carrera.

Celia, mientras tanto, sostenía la vida familiar desde Rosario. Durante años, los kilómetros formaron parte de la historia de los Messi.

La familia había quedado físicamente dividida, pero con un objetivo compartido: darle a Lionel la oportunidad de intentar cumplir su sueño sin abandonar las necesidades de sus otros hijos.

Jorge Messi, de papá a hombre clave en la carrera de Lionel

Con el crecimiento deportivo de Lionel, Jorge fue tomando cada vez más protagonismo en la gestión de su carrera.

Lo que había comenzado como el acompañamiento de un padre a un adolescente que llegaba solo a Europa terminó transformándose, con el tiempo, en un rol profesional.

Jorge se convirtió en representante y una de las personas de máxima confianza de Lionel, participando en negociaciones contractuales y decisiones fundamentales de su trayectoria.

Pero aquella relación profesional siempre tuvo detrás una historia mucho más sencilla: la de un padre que había dejado su vida en Rosario para acompañar a un chico de 13 años en una ciudad desconocida.

Celia Cuccittini, la figura familiar a la que Messi siempre estuvo unido

Mientras Jorge ocupó un lugar muy visible en las cuestiones profesionales, Celia conservó históricamente un perfil mucho más bajo.

Messi siempre mantuvo un vínculo especialmente cercano con su mamá.

Incluso cuando su vida profesional quedó definitivamente ligada a Europa, Rosario continuó siendo su lugar de regreso y la familia materna mantuvo un peso enorme en su historia personal.

La presencia de su abuela también quedó grabada para siempre en su carrera.

Cada vez que Messi levanta los brazos y señala al cielo después de convertir un gol, el gesto está dedicado a aquella abuela que lo acompañaba a jugar cuando todavía era un chico y que murió cuando Leo tenía 10 años.

Una familia que creció alrededor del sueño de Lionel Messi

El éxito modificó completamente la realidad económica de los Messi, pero el núcleo familiar siguió teniendo una presencia importante alrededor de Lionel.

Sus hermanos también fueron incorporándose de distintas maneras a proyectos vinculados al futbolista.

Rodrigo quedó relacionado con aspectos de su carrera y representación; Matías participó en diferentes iniciativas familiares, y María Sol desarrolló proyectos vinculados especialmente con la moda y la marca Messi.

Lionel, por su parte, formó su propia familia junto a Antonela Roccuzzo, a quien conoce desde la infancia en Rosario y con quien tuvo a sus tres hijos: Thiago, Mateo y Ciro.

De alguna manera, la vida que construyó mantuvo muchas de las características de aquella estructura en la que creció: una familia muy unida, un círculo íntimo pequeño y Rosario siempre presente como lugar de pertenencia.

El sacrificio detrás de la historia de Lionel Messi

Vista desde hoy, la historia puede parecer inevitable. Un chico extraordinariamente talentoso llegó a Barcelona, triunfó y terminó convirtiéndose en campeón del mundo y en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

Pero en aquel año 2000 nada estaba garantizado. Lionel tenía solamente 13 años.

Y detrás de aquella oportunidad había una familia con dificultades económicas que tuvo que dividirse entre dos continentes sin saber qué iba a suceder.

Celia regresó a Rosario para sostener a tres de sus hijos. Jorge permaneció en Barcelona para acompañar al cuarto. Ninguno podía saber entonces hasta dónde llegaría aquel sueño.

Quizás por eso, detrás de la extraordinaria carrera de Lionel Messi hay también otra historia mucho menos visible: la de dos padres que aceptaron la distancia, reorganizaron por completo su familia y apostaron por el talento de un hijo cuando todavía nadie podía asegurarles que todo aquel sacrificio iba a valer la pena.

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig