Lucía Vallejo explica qué es el burnout y cómo reconocerlo
 

Lucía Vallejo, coach ontológica empresarial: “El burnout no se cura durmiendo: hay algo más profundo que el cansancio”

Nueve de cada diez trabajadores argentinos dicen estar quemados. La especialista en liderazgo y desarrollo de equipos explica cómo reconocer las señales de alerta, por qué las vacaciones muchas veces no alcanzan y qué responsabilidad tienen las organizaciones.
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A esta altura del año, el agotamiento empieza a hacerse sentir. El cansancio se acumula, las jornadas parecen cada vez más largas y llegar al fin de semana sin energía se vuelve algo habitual. Pero ¿qué pasa cuando ese cansancio ya no es solamente fatiga y puede estar hablando de burnout?

El burnout, también conocido como síndrome de desgaste laboral, es mucho más que estar cansado: aparece cuando el agotamiento se vuelve persistente y empieza a afectar la relación con el trabajo, con los demás y hasta con la expectativa de que algo pueda cambiar. Mientras la fatiga puede aliviarse con descanso, en el burnout dormir o tomarse unos días no siempre alcanza.

En Argentina, nueve de cada diez trabajadores dicen estar “quemados”, una expresión cotidiana que pone en primer plano una problemática que muchas veces se instala de manera silenciosa. ¿Cómo distinguir entonces el cansancio del burnout? ¿Por qué llega un momento en que desconectarse o tomarse vacaciones ya no alcanza? ¿Y qué responsabilidad tienen las organizaciones frente a este agotamiento?

Sobre este tema, Lucía Vallejo, coach ontológica empresarial, habló con Para Ti y explicó cuáles son las señales de alerta, qué hay detrás de esa sensación de estar “quemados” y qué cambios pueden ayudar a recuperar el control sobre el propio trabajo.

Lucía Vallejo, coach ontológica empresarial: “El burnout no llega de golpe: se instala de a poco y casi nadie lo nota”

"El burnout no llega de golpe, llega de a poco, y casi nadie lo nota hasta que ya está en el límite"

-¿Cómo podemos distinguir un cansancio laboral “normal” de un cuadro de burnout? ¿Cuáles son las señales que deberían alertarnos?

-Hay una prueba muy simple. Pensá en el domingo a la noche. Si lo que sentís es “qué poco duró el fin de semana”, estás cansada/o. Si lo que sentís es “otra vez lo mismo”, eso ya es otra cosa.

El cansancio se cura durmiendo, parás y estás como nuevo. El burnout no, porque no está en el cuerpo. Es un juicio sobre el futuro: “haga lo que haga, esto va a seguir igual”.

Después hay otras señales que suelen aparecer juntas: te empezás a aislar, dejás de proponer ideas, te irritás por cosas que antes no te movían, y el cuerpo avisa con dolores, con insomnio, con contracturas.

El burnout no llega de golpe, llega de a poco, y casi nadie lo nota hasta que ya está en el límite.

"El descanso repone tu energía, pero no cambia lo que te la consume"

-¿Por qué llega un punto en el que dormir, tomarse vacaciones o desconectarse unos días ya no alcanza para recuperar la energía?

-Un ejemplo para explicar este fenómeno es el celular. Si se quedó sin batería porque lo usaste todo el día, lo cargás y listo. Pero si tenés una aplicación corriendo en segundo plano las veinticuatro horas, podés cargarlo todas las noches y al mediodía estás otra vez en veinte por ciento.

Las vacaciones son el cargador, y las formas de trabajar, de liderar y de vincularnos son la aplicación en segundo plano. El descanso repone tu energía, pero no cambia lo que te la consume, y cada vez vas a necesitar más cargador para reponerla.

Por eso volvés de dos semanas y a los tres días estás igual. Lo que se agotó no fue tu energía, sino tu expectativa de que algo pueda cambiar.

Lucía Vallejo, coach ontológica empresarial: “El burnout no se cura durmiendo: hay algo más profundo que el cansancio”

"La meditación no alcanza para compensar una organización mal diseñada"

-¿Cuándo el burnout deja de ser un problema individual y pasa a ser una consecuencia de la organización del trabajo? ¿Qué responsabilidades tienen las empresas?

-Tengo un criterio muy práctico, que me quedó de mis años como project manager. Si una tarea se atrasa, mirás la tarea. Si se atrasan todas, dejás de mirar las tareas y mirás la planificación.

Con las personas es igual. Si hay una persona agotada en un equipo, mirás a la persona. Si hay cinco personas agotadas en el mismo equipo, el problema está en la organización.

Y los datos apuntan para ese lado. Cuando se les pregunta a los trabajadores argentinos por la causa de su agotamiento, la primera que aparece no es la sobrecarga de trabajo, sino el trato de sus superiores. La segunda es no tener claro qué se espera de su rol, y la sobrecarga queda tercera. Las dos primeras son conversacionales, no se arreglan con menos tareas.

La responsabilidad de las empresas empieza ahí. Definir con claridad quién decide qué. Cuando priorizan, decir también qué sale de la lista, porque priorizar sin sacar nada es simplemente agregar.

Formar a los líderes, que suelen ser excelentes técnicos a los que ascendieron por su expertise y a los que nadie enseñó a preguntar cómo está su gente. Y revisar qué están reconociendo: si el reconocimiento va siempre al que contesta a las once de la noche, están entrenando al resto para hacer lo mismo.

Lo que no alcanza es responder a un problema de diseño con una solución individual. La clase de yoga o el taller de mindfulness suman, pero la meditación no alcanza para compensar una organización mal diseñada.

"Un límite pequeño y sostenido cambia más que un gran plan"

-¿Qué puede hacer una persona que reconoce que está quemada pero no puede renunciar ni cambiar de trabajo en el corto plazo? ¿Por dónde empezar para recuperar energía y motivación?

-Muchas personas creen que si pudieran renunciar resolverían su problema. A veces funciona. Pero desde mi experiencia, si te vas sin haber aprendido a poner un límite, la empresa cambia y el patrón te lo llevás puesto.

Empezaría por tres preguntas: qué me está consumiendo, exactamente; qué parte de eso es del contexto y qué parte es mía; y qué conversación no tuve todavía.

Esa última suele ser la puerta. Lo que agota no suele ser la carga, sino la sensación de no tener ninguna decisión sobre tu propio día. Siempre hay algo, aunque sea chico, que sí depende de vos.

Un límite pequeño y sostenido cambia más que un gran plan. Avisar a qué hora dejás de contestar mensajes. Decir “no llego a todo, necesito que definamos qué sale de la lista”. Pedir ayuda una vez por semana en lugar de aguantar.

Es importante tener presente que, si el agotamiento ya se instaló en el cuerpo y en el ánimo, esto no reemplaza una consulta con un profesional de la salud. El coaching acompaña antes, cuando todavía hay margen para elegir.

Lucía Vallejo, coach ontológica empresarial: “Si volvés de vacaciones y a los tres días estás igual, ya no es solamente cansancio”

"La mayoría de las personas que se queman no saben pedir, saben aguantar"

-¿Qué lugar ocupan los límites, las conversaciones con jefes y compañeros y la posibilidad de pedir ayuda en la prevención del burnout?

-Juegan de titular. La mayoría de las personas que se queman no saben pedir, saben aguantar.

Hay tres conversaciones que casi nunca se tienen. El pedido, que para ser efectivo necesita tres cosas: a quién, qué y para cuándo. La promesa, porque cada “sí, dale” es una promesa y muchas se dan por costumbre, sin preguntarse qué desplazan. Y la conversación pendiente, esa que no tenés con tu jefe, con tu socia o con tu cliente y que venís postergando hace meses.

Traigo un caso real. Acompañé a una clienta que estaba quemada: sus clientes le escribían a cualquier hora y ella contestaba siempre, en el momento. Cuando le pregunté por qué lo hacía, aparecieron mil razones, y ninguna era la verdadera. La verdadera era el miedo a perder al cliente.

Entonces le hice otra pregunta: ¿cuántos clientes te pidieron explícitamente estar disponible las veinticuatro horas? Ninguno.

La disponibilidad no se la pidió el cliente, se la ofreció ella. Lo que trabajamos desde el coaching no fue que aprendiera a decir que no, sino que acordara una forma de trabajo, la comunicara y la sostuviera.

Porque poner un límite y avisarlo no es dar peor servicio: es dar un servicio compatible con tu forma de trabajar y sostenible en el tiempo.

Lucía Vallejo es Coach Ontológico Empresarial, Especialista en liderazgo y desarrollo de equipos. Ingeniera Civil y Project Manager. Fundadora de Coaching de Raíz

 
   

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