La monarquía noruega atraviesa una nueva etapa. Tras la muerte del rey Harald V, quien falleció este viernes 28 de agosto a los 89 años, su único hijo, Haakon, asumió el trono como rey Haakon VIII. El cambio produjo, a su vez, otro movimiento dentro de la familia real: su hija mayor, Ingrid Alexandra, pasó a ser la heredera directa de la corona.
A partir de ahora, la joven de 22 años ocupa un lugar central en la institución que algún día podría llevarla al trono. Y si finalmente se convierte en reina, protagonizará además un hecho histórico: será la primera mujer en reinar en Noruega en más de seis siglos.
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Ingrid Alexandra, la nueva princesa heredera de Noruega
Ingrid Alexandra nació el 21 de enero de 2004 en Oslo y es la hija mayor del ahora rey Haakon VIII y la reina Mette-Marit.
Hasta la muerte de su abuelo, ocupaba el segundo lugar en la línea sucesoria, detrás de su padre. Con la llegada de Haakon al trono, pasó automáticamente a ser la primera en la sucesión.
Su posición está respaldada por una modificación constitucional que estableció la primogenitura absoluta: el hijo mayor del monarca hereda la corona independientemente de su género. La norma fue aprobada en 1990, aunque no se aplicó de manera retroactiva. Por eso Haakon permaneció por delante de su hermana mayor, Märtha Louise, pero Ingrid Alexandra sí quedó por delante de su hermano menor, el príncipe Sverre Magnus.

La nueva princesa heredera creció en Skaugum, la residencia oficial de los príncipes herederos, cerca de Oslo. Desde pequeña tuvo una presencia progresiva en la agenda de la familia real y comenzó a participar en actos oficiales siendo todavía una niña.
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Una princesa con formación militar
Uno de los aspectos que más distingue a Ingrid Alexandra es su paso por las Fuerzas Armadas noruegas.
Entre 2024 y abril de 2025 cumplió 15 meses de servicio militar en el Batallón de Ingenieros de la Brigada Norte. Allí se desempeñó como soldado de ingenieros y también como artillera en un vehículo blindado CV90.

Durante ese período utilizó incluso el nombre de servicio “menig Alexandra”, correspondiente a su rango militar, y cumplió las mismas rutinas de entrenamiento que el resto de los integrantes de su unidad.
La experiencia formó parte de una preparación que, más allá de los protocolos reales, buscó darle herramientas y experiencias propias antes de asumir responsabilidades cada vez mayores dentro de la monarquía.
De Australia a Oslo: qué estudia la futura reina
Después de terminar la escuela secundaria, Ingrid Alexandra decidió continuar su formación universitaria fuera de Noruega.
En agosto de 2025 comenzó un Bachelor of Arts en la Universidad de Sydney, en Australia, con especialización en áreas relacionadas con relaciones internacionales y economía política.

En 2026, sin embargo, regresó temporalmente a Noruega y comenzó un programa de intercambio en la Universidad de Oslo, donde cursa materias vinculadas con política comparada y resolución de conflictos.
Su formación académica tiene especial relevancia de cara al futuro: aunque todavía es muy joven, Ingrid Alexandra está destinada a ocupar algún día la máxima representación institucional de Noruega.
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Una joven criada para convertirse en reina
La preparación de Ingrid Alexandra para el futuro rol comenzó mucho antes de que se convirtiera en heredera.
Su primer compromiso oficial fuera de las celebraciones tradicionales de la familia real ocurrió en 2009, cuando tenía cinco años. Participó junto a su madre en una actividad por el Día Mundial del Medio Ambiente y recibió a más de mil niños vinculados con iniciativas ambientales.
Con los años, sus responsabilidades fueron aumentando. En 2015 tuvo su primer compromiso oficial en solitario, cuando bautizó una embarcación de la Sociedad Noruega de Rescate Marítimo.

También participó en ceremonias vinculadas al deporte y la investigación y, al cumplir 18 años, en enero de 2022, recibió su propia oficina en el Palacio Real.
Aun así, la Casa Real noruega había establecido que durante los primeros años de su adultez su principal prioridad debía seguir siendo la educación.
Una princesa apasionada por el deporte y la naturaleza
Lejos de la imagen de una integrante de la realeza dedicada exclusivamente a los actos protocolares, Ingrid Alexandra también comparte con su familia el gusto por el deporte y la vida al aire libre.
La joven disfruta especialmente del esquí y los deportes acuáticos, dos actividades muy vinculadas con el estilo de vida de la familia real noruega.
También manifestó interés por la protección ambiental y el cambio climático desde pequeña, un tema que estuvo presente incluso en sus primeros compromisos oficiales.

La nieta de Harald V que ahora ocupa un lugar histórico
El cambio en la línea sucesoria tiene además un fuerte componente familiar.
El propio Harald V fue quien llevó a Ingrid Alexandra durante su bautismo, cuando la princesa tenía apenas unos meses. El rey también participó de manera especial en su confirmación en 2019 y fue una figura presente durante buena parte de su infancia.
Ahora, tras la muerte de Harald, su hijo Haakon asumió como rey y su nieta quedó inmediatamente detrás de él en la línea sucesoria.

En su primera aparición pública con su nuevo estatus, Ingrid Alexandra acompañó a su padre en su primera reunión de gabinete como monarca, una imagen que simbolizó el comienzo de una nueva etapa para la familia real noruega.
La futura primera reina noruega en más de 600 años
El futuro de Ingrid Alexandra tiene una particularidad histórica.
Si algún día llega al trono, será la primera mujer en reinar en Noruega en más de 600 años. La última soberana que ocupó el trono noruego fue Margarita I, cuyo reinado se extendió entre 1388 y 1412.
Antes de ese momento, la joven tendrá que atravesar una larga etapa de preparación junto a su padre, el rey Haakon VIII, y su madre, la reina Mette-Marit.
A los 22 años, Ingrid Alexandra comienza así una nueva etapa: dejó de ser simplemente la hija mayor del príncipe heredero para convertirse en la mujer que está destinada a recibir algún día la corona de Noruega.

