Hay historias que parecen sacadas directamente de una película. La de Ryan Ainsworth es una. El hombre de Nuevo México enfrentó el más duro de los golpes: el suicidio de su hija Emma de tan solo 15 años. Si bien, este pudo haber sido el desenlace, no terminó allí: el corazón de la joven fue donado a una niña de 9 años.
Después de un tiempo, la familia de Penny, quien recibió el trasplante que le salvó la vida, tomó una decisión. Gracias a esto, Ryan pudo conocer a la niña en una escena que fue registrada y compartida en las redes sociales. El encuentro estuvo cargado de emoción y lágrimas por parte de los protagonistas.
De acuerdo al medio People, Penny había nacido "prácticamente con medio corazón funcional y sin válvula pulmonar". Tal como reveló su madre Paula White, la pequeña había estado en la lista de trasplantes del Children's Health Hospital en Dallas y nunca habían perdido las esperanzas. Fue allí cuando apareció el corazón de Emma, en medio de la incertidumbre.

La joven había pronunciado en vida que quería ser donadora de órganos ya que durante el trámite de su licencia de conducir, había dejado en claro su postura. Finalmente, Emma se quitó la vida en su escuela y en medio de tanto dolor, su padre encontró una pequeña luz de tranquilidad: seis personas recibirían los órganos de su hija. Seis vidas que serían salvadas.
Las imágenes del abrazo y del instante en que el padre escucha nuevamente el corazón emocionaron a usuarios de todo el mundo, que destacaron la fortaleza de ambas familias y el mensaje de esperanza que deja esta historia. "Escuché ese latido y fue... quiero decir, fue lo más agridulce que jamás podría haber imaginado”, reveló Ryan tras el encuentro.
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