Los baños dejan atrás la estética fría y minimalista para recuperar el carácter, el color y los detalles de otras épocas. Bañeras con patas, lavatorios de pedestal, griferías doradas o de acabado envejecido, azulejos con diseños geométricos y espejos ornamentados vuelven a ocupar un lugar central en la decoración.
La tendencia de los baños vintage no consiste en reproducir literalmente un ambiente antiguo, sino en combinar piezas con historia con soluciones contemporáneas. El resultado son espacios cálidos, elegantes y llenos de personalidad, donde cada elemento parece haber sido elegido para contar algo.











